Israel al banquillo inquisidor

Bryan Acuña, CCEIIMO

El denominado “Informe de la comisión internacional de investigación independiente sobre las protestas en el territorio palestino ocupado” revelado a comienzos del mes de marzo y que se trata de un documento con 22 páginas elaborado sobre las respuestas israelíes a los movimientos de la denominada “Marcha del retorno” organizado por el grupo integrista Hamas, ha estado nuevamente sujeto a un elemento de crítica por parte de algunos actores del sistema internacional.

Ha sido casi nulo el nivel de responsabilidad que se le otorga en este caso al Hamas, quienes han destinado millones de dólares no solo a realizar las protestas semanales cerca de la frontera entre Gaza e Israel, sino promoviendo los enfrentamientos de palestinos contra el ejército, así como el envío de objetos incendiarios para causar incendios en Israel, intentos de romper la valla de separación y daños al ambiente con la quema de torres de neumáticos.

En el capítulo XIII del informe, inciso 11 se indica que:

Tanto Israel como el Estado de Palestina son parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, otros tratados internacionales fundamentales de derechos humanos y los Convenios de Ginebra de 1949, y están sujetos al derecho internacional consuetudinario. Dentro de Gaza, las autoridades de facto lideradas por Hamas tienen obligaciones con los derechos humanos debido a su ejercicio de funciones similares a las del gobierno.

Sin embargo a lo anterior, en el caso del grupo Hamas que ha transformado la “Marcha del retorno” en una plataforma política para perpetuar su necropoder, han mezclado entre la población civil que protestaba de un modo “regular”, a elementos paramilitares de las Brigadas Izz al-Din al-Qassam como lo manifestó Salah Bardawil del grupo Hamas en mayo de 2018, quien además agregó que la mayoría de los muertos eran parte de su organización.

El mismo capítulo del informe pero en el inciso 12 deja en manifiesto que dicho brazo armado está obligado por el derecho internacional humanitario a proteger a los civiles, por lo tanto el mezclarse con estos y provocar disturbios que lleven a una agresión que ponga en peligro principalmente poblaciones sensibles es un delito a nivel internacional. Pero nuevamente el sesgo interpretativo de la norma (lawfare) se encarga de colocar el peso de la responsabilidad solamente sobre una de las partes, en este caso Israel, lo cual se sostiene con una mayoría de países que se van por el facilismo interpretativo de la norma y buscan golpear con el peso de la ley al Estado de Israel.

El  IV. Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, 1949 en su artículo 15 manifiesta lo siguiente:

Toda Parte en conflicto podrá, sea directamente sea por mediación de un Estado neutral o de un organismo humanitario, proponer a la Parte adversaria la designación, en las regiones donde tengan lugar combates, de zonas neutralizadas para proteger contra los peligros de los combates, sin distinción alguna, a las personas siguientes:

  1. Los heridos y enfermos, combatientes o no combatientes;
  2. Las personas civiles que no participen en las hostilidades y que no realicen trabajo alguno de índole militar durante su estancia en esas zonas.

Es obligación de los grupos armados no poner en riesgo a población civil, así como también hay una prohibición explícita de hacerse pasar por civil siendo combatiente y a los civiles que por alguna razón se unen a la beligerancia se les deja de tratar como civiles. Hamas debió desde un punto de vista legal evitar la violencia, ya que pese a lo que el informe expresa, hay pruebas del uso de las marchas para promover enfrentamientos contra el ejército israelí, y eso es parte del desequilibrio del informe. El grupo integrista gobernante de Gaza puso en peligro población civil al convertir el movimiento popular de personas los viernes en un acto de promoción del caos y lo que es más grave, llevó población sensible a las zonas de confrontación, incluyendo personas discapacitadas y niños pequeños, para usarlos como material de propaganda.

El informe de la comisión sufre de problemas de fondo, entre estos que alguna de la información no fue recopilada en el terreno, sino basado en supuestos por datos otorgados por fuentes oficiales del Hamas y allegados. Pese a esto se prepara una segunda parte que es acusar de crímenes de lesa humanidad a oficiales israelíes, lo cual se transformará sin duda en otro teatro político, donde importará más la propaganda que la realidad y donde se dejará de lado violaciones a los DDHH en otros países donde las muertes son cosa de todos los días y donde este tipo de comisiones vuelven a ver para otro lado de forma irresponsable.

¿Qué hiciste Trump?

Bryan Acuña, CCEIIMO

El presidente Donald Trump siguiendo sus promesas de campaña, tomo la decisión de sacar las tropas estadounidenses de Siria, o al menos de esa forma lo ha dejado entrever en estos días. El movimiento según indica, obedece a que han logrado vencer al DAESH, criterio no compartido por el resto de aliados de la OTAN, principalmente los países europeos que han formado parte de las operaciones; por ejemplo Francia y Alemania.

Y es que pese a lo manifestado por el presidente estadounidense, es imposible acabar con algo que surgió como un movimiento ideológico fuertemente viral. Lo que la coalición logró contra la estructura islamista fue desmembrar su pujante “empresa”, decapitar algunos de sus liderazgos y desperdigarlos por varias regiones donde se aprovechan de los vacíos legales y de poder para seguir actuando, como ocurre en Libia y en el Magreb africano. O actúan como “lobos solitarios” cometiendo atentados de baja intensidad, que se endosan fácilmente como logros de la “Guerra contra los infieles”.

El movimiento es tan repentino y sorpresivo que desubica a otros actores internacionales, haciendo pensar que el gobierno de Trump está entregando en bandeja de plata el dominio del Levante Mediterráneo al Kremlin; algo que ya domina de facto desde hace tiempo pero que con esta movida se haría oficial.

Sumaría además una zona de respiro para los intereses de la República Islámica de Irán en sus afanes por crecer en influencia en la región, sumando el poder que manifiesta en Siria, más lo logrado con la retirada de tropas estadounidenses de Irak, aplomado en el Líbano a través de fichas importantes en el poder político como militar por medio de Hezbollah, así como ser el soporte más importante del grupo islamista Hamas en Gaza, logrando así tener tres eventuales frentes para confrontar indirectamente a Israel a través de luchas de desgaste.

El retiro estadounidense significaría que en Israel tendrán que acostumbrarse a negociar en ruso, algo que ya de todos modos desde la época de Obama han logrado asimilar. Y si bien el gobierno de Trump ha sido el que mayores apoyos le ha brindado a Israel en las últimas décadas, salvo que el movimiento en Siria tenga “trampa”, esto le traerá dolores de cabeza a los israelíes, en un barrio donde no hay tiempo para aburrirse.

Mientras que por otro lado, se da por un hecho que Assad no será removido del poder y la victoria finalmente quedó en manos del líder alauita, aunque con un país resquebrajado por luchas tribales y sectarias que no facilitará el proceso de devolverlo a una condición anterior; eso simplemente no ocurrirá.

Por otro lado a los kurdos, una de las principales fuerzas que aprovecharon la ruptura momentánea del liderazgo sirio, quedan a la expectativa ante el temor que esto sea un retroceso, principalmente ante la amenaza de Turquía, quienes en su afán de tener más poder en Oriente Próximo decidan seguir minando el posicionamiento y autodeterminación kurda en la región, causando además que el gobierno de Ankara siga violando sistemáticamente los derechos de esta población. Además que las aspiraciones turcas son las de convertirse de nuevo en la principal potencia del mundo islámico en general, y es hacia donde Erdogan y sus seguidores apuntan desde hace años.

Regresando brevemente al tema kurdo, está claro que se desaprovechó la posibilidad de generar un enroque estratégico a través del fortalecimiento a las posiciones kurdas y se fue dejando una vez más en el olvido a esta nación que pudo transformarse en el pivote geopolítico que se necesitaba para romper con la media luna de dominio que ha estructurado inteligentemente Moscú en colaboración directa con Teherán y por el contrario en estos momentos por la coyuntura es posible que al menos en Siria los kurdos estén decididos en cierta forma alinearse con las fuerzas militares del gobierno de Assad contra los sueños expansionistas del gobierno de Recep Tayyip Erdogan.

Estados Unidos mantendrá sus apoyos a los aliados de la zona (Israel y Arabia Saudita principalmente), pero más desde el ámbito material, principalmente a través de la venta de armamento y equipo de defensa, pero en el terreno mantendrá cierta distancia. Sin embargo, cuidado con hacer una apreciación errónea, ya que Estados Unidos no se va del todo, aún poseen importantes bases militares en regiones aledañas, que de ver amenazados sus intereses estratégicos, regresaría a dar golpes en la mesa.

Pero la distancia que decidieron tomar, corta un importante canal de comunicación para consensuar una agenda que mantenga el equilibrio del poder favorable, decidiendo dar la iniciativa a otros actores que no desaprovecharán la oportunidad.

Fuente: El Mundo CR

Vientos de guerra al Sur del Líbano

Bryan Acuña, CCEIIMO

La operación “Maguen Tzfoni” (Escudo del Norte) lanzada por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), en búsqueda de túneles que atravesaran la frontera entre Israel y el Líbano y pudieran poner en peligro a los ciudadanos israelíes cercanos a esa zona de tensión. Finalmente se anunció que hallaron varios túneles que llegaban a lo interno del país, incluyendo uno con 40 Metros de acceso en Israel.

Estas operaciones, más la posibilidad de que la República Islámica de Irán esté enviando armamento a la agrupación islamista Hezbollah (Partido de Dios), anunciarían la posibilidad de una eventual escalada militar contra posiciones de esa organización (catalogada como terrorista por varios países occidentales y organismos regionales), lo cual además significaría golpear una de las posiciones iraníes más cercanas al Mediterráneo.

Semanas atrás, las tensiones se encontraban cerca de la frontera Sur de Israel, pero en este caso contra las posiciones de la agrupación islamista Hamas que opera en la Franja de Gaza y quienes también han recibido financiamiento y apoyo por parte de Irán. La respuesta israelí ante la escalada fue muy tenue, acción criticada en su momento por miembros del gobierno y ciudadanos del Estado, sin embargo, viendo esta última operación para localizar accesos del Hezbollah dentro de Israel se podría dejar en claro que el movimiento en Gaza era necesario para evitar abrir dos frentes de conflicto al mismo tiempo, tomando en consideración además que no solamente hay una lucha de carácter militar sino desde los medios de comunicación donde la guerra contra la desinformación resulta extenuante.

El gobierno de Rusia ha pedido moderación a las partes para que ninguna escalada sobrepase los límites, de igual manera el gobierno libanés ha amenazado a Israel con respecto a la posibilidad de “violar su soberanía”, mientras que la respuesta israelí ha sido clara, la operación no se quedará solo en descubrir túneles sino que eventualmente se podría intentar golpear las posiciones del Hezbollah, que desde el enfrentamiento contra Israel en el año 2006 ha acumulado miles de misiles que podría en algún momento de tensión dirigir contra posiciones israelíes, sin embargo es imperativo señalar que la inteligencia israelí ha logrado ubicar las posiciones de mucho de este armamento, lo cual preocupa al gobierno libanés porque es dentro de su soberanía y la experiencia de la guerra 12 años atrás no fue positiva para su país y los resultados de un nuevo enfrentamiento militar podría ser nefasto para la situación interna libanesa que no es del todo estable, en particular con el poder y persuasión que ha logrado Irán a través del Hezbollah en los poderes del Estado.

Mientras tanto, para el gobierno ruso, poner límites a los enfrentamientos es parte de sus intereses de dominio sobre las regiones del Medio Oriente, controlar las acciones de Irán que no generen escaladas militares mayores que golpeen el avance del poder que Rusia ha acumulado en los últimos años gracias a la guerra en Siria y el abandono occidental de la región. Es obligatorio pues para el gobierno de Putin poner un alto a las acciones iraníes directamente o a través de las agrupaciones que obedecen a sus mandatos, en este caso la agrupación islamista Hezbollah.

Una vez más, en el rol de las “Guerras de Cuarta Generación”,  donde se incluyen los elementos asociados a la “Guerra Híbrida” con todos los componentes de la guerra asimétrica y combinada con la guerra regular e irregular, se suma además el uso de las manifestaciones del Hardpower y el Sharp Power como alianza entre el uso de armas convencionales, el terrorismo, más la manipulación mediática y la propaganda haciendo más complejo no solo la acción militar, sino los juicios provenientes de la borrosa línea que separa la propaganda de la verdadera información en el sitio.

Vientos de guerra en Líbano, y los análisis deberán responder a un momento específico y no a proyecciones que podrían finalmente ser escenarios irreales o poco factibles.

Sharp power y la evolución del ejercicio del poder

Bryan Acuña, CCEIIMO

El geopolitólogo estadounidense, Joseph Nye, uno de los promotores de las teorías del poder (soft, hard y Smart) destaca en un artículo en Foreign Policy (FP) el pasado 24 de enero, que además de tener un dominio militar es importante tener el poderío desde el punto de vista cultural, muy asociado con su teoría del poder inteligente.

Pero también Nye incorpora el concepto de “Poder punzante” (Sharp power) que va dirigido como estrategia del poder duro, ya que conlleva la manipulación de ideas, el chantaje a través de la desinformación (Fake News), y no necesariamente información falsa sino el uso de los laboratorios de ideas (Think Tanks) para desde la academia respaldar lobbies políticos o ideas infundadas, lo que no quiere decir que todo lo que hagan desde un Think Tank sea falso, sino que deja claro que hay una línea de pensamiento que es la que tiene predominio por encima de otras, y además que se da el uso de la herramienta para intercalar elementos solapados de dominio ideológico, misma práctica que se le podría atribuir a la prensa que está manifiestamente al margen del gobierno.

En el mismo artículo de FP, el autor deja en claro que la razón por la que ciertos imperios persistieron a través del tiempo fue debido a una estrategia combinada, destacando el Imperio Romano y sus siglos de importancia militar y cultural; incluyendo la religión que sería de los últimos vestigios romanos que heredamos hasta hoy. Por supuesto que en ese contexto no se le podría denominar “Sharp power” por tratarse de un concepto moderno, pero como ejemplo se podría utilizar para ejemplificarlo de manera más “gráfica”.

El Sharp power podría considerarse una “mutación pasivo – agresiva” de lo que hasta hace algunos años considerábamos poder suave (softpower), y tiende a transformarse en una variable híbrida de poder duro (hardpower), muy lejos de la idea del poder inteligente que combina los dos, el caso del poder punzante comienza con una línea suave pero su objetivo es persuasorio agresivo.

El poder inteligente por su parte, es la aplicación combinada del poder blando y el duro en combinación, poniéndolo en un concepto de administración simplista se podría considerar como estrategia de la zanahoria y el garrote (superado en las nuevas doctrinas de manejo empresarial), donde a través de elementos que parecen “premios” o “beneficios” (softpower) se evitan los “castigos” (hardpower) que implicaría no hacer lo que el detentor del poder (en este caso) estaría ejecutando, esta ha sido la práctica de algunos países poderosos a lo largo de las últimas décadas, al estilo ruso por ejemplo que no tiene reparos en utilizar las estrategias de la diplomacia cuando lo amerita (y procura darle énfasis a este método), pero no duda tampoco en la disuasión militar; casos de Siria, Ucrania, Georgia, entre otros.

Por su parte, se puede asociar el Sharp power con una “rana de oro”, que para quienes no están familiarizados con este animal exótico de las regiones centroamericanas, es sumamente atractivo, pero el contacto con su piel, transmitirá una potente toxina que podría acabar con la vida de un ser humano. El poder punzante es así, se presenta como material informativo que llega a diversos públicos; consumidores de noticias, académicos, etc. pero cuando la información es consumida provoca un efecto destructivo desde el aspecto ideológico que puede llevar a una población a causar estragos ya sea a nivel interno como externo ya desde un punto de vista militar.

Ciertamente en la parte externa, el esquema de manipulación que posee el poder punzante también tiene como objetivo “asustar” a posibles detractores militares o competidores en regiones en específico, de ahí que se utilice en artículos sobre la temática el abordaje del poderío militar ruso que expone la cadena RT (Russia Today) o el Instituto Confucio (China) sobre los avances de la diplomacia china y sus logros económicos a nivel global.

Pero este aspecto se podría ampliar a otros medios de comunicación no solamente entre regímenes “no democráticos” sino en cualquier parte del mundo, incluyendo países occidentales, como Estados Unidos a través de cadenas al estilo de Fox News y la propia CNN como herramienta de distribución de material considerado Sharp power. El uso de las herramientas de algunos medios de comunicación afines al gobierno estadounidense funciona como esa herramienta disuasoria, o el uso por supuesto de fábricas de ideas (Think Tanks) para exaltar el poderío estadounidense o las desgracias de regímenes competidores.

Las fábricas de ideas, se convierten en una forma elegante de hacer lobby sobre un aspecto determinado, o en algunos casos para compartir información relevante que no se ve en medios de comunicación regulares, desde una perspectiva basada en una línea editorial; siempre por supuesto hay un peligro de sesgo que es evidente como en todas las áreas del pensamiento humano, y en muchos casos están creadas para destacar los aspectos que se busca resaltar de un elemento ideológico, por eso son por lo general especializadas en un área del pensamiento y dirigidas a un público debidamente establecido (nicho de mercado).

En una publicación de la página El Orden Mundial señala a los Estados Unidos como el principal creador de este tipo de centros de influencia académica con casi 2.000 según Global Go To Think Tank Index Report del 2017, seguido por China y el Reino Unido como los tres primeros países en utilizar esta estrategia, que desarrolla programas relacionados con defensa, economía, o temas específicos sobre regiones (Eurasia, Medio Oriente, América Latina, etc.). Cada elemento que se desarrolla desde el ámbito académico finalmente será la herramienta de justificación de alguna doctrina o pensamiento político actual.

Es impactante como terminando la segunda década del siglo XXI los cambios que se están dando en cuanto a ciertos paradigmas de las Relaciones Internacionales, están alcanzando ámbitos muy interesantes y una evolución particular. En este caso expuesto, las doctrinas relacionadas con el ejercicio del poder, parecía que iban a conservar la línea durante muchos años más sin una ruptura del concepto, sin embargo los propios autores de los principios iniciales se toman el atrevimiento positivo de ir un paso más allá y ajustarse a los cambios temporales para transformar los conceptos a la realidad moderna.

En una época donde los híbridos aún en el pensamiento social tienen preponderancia, no se puede mantener cual dogmatismo principios relacionados con elementos como la guerra, dejando en manifiesto que ya se habla de guerras híbridas superando el elemento de la guerra convencional o también etiquetar solo entre los conceptos de derecha e izquierda en un espectro político poco versátil y de forma sesgada cualquier pensamiento político para hacer un análisis simplista de los contextos modernos.

Finalmente, hoy se habla de los efectos del “poder punzante” en la era moderna, pero al galope que va la evolución de los conceptos, se tendrá que ir mencionando otros ámbitos donde los cambios y rupturas de paradigmas se van haciendo cada vez más dominantes, por lo que probablemente en próximas columnas deba obligatoriamente desarrollar las variaciones hacia otros principios que hasta ahora parecían no sufrir mayores modificaciones cuasi dogmáticas.

Turquía: el canario en la mina de la economía euroasiática

Bryan Acuña Obando

La situación política y económica de la República de Turquía hace temblar a los principales mercados del mundo, principalmente a las denominadas economías emergentes. La inflación del país ya alcanza la escandalosa cifra del 15%, una política fiscal expansionista disparando el gasto público, una depreciación de la moneda del 40% frente al dólar (moneda de reserva).

A esto se suma además una crisis política por la reelección del presidente Erdogan, quien además generó un cambio político en el país para migrarlo a un sistema presidencialista (casi “Sultanezco”) con acusaciones de nepotismo al instalar a su yerno como ministro de finanzas, sumado a diferencias con el gobierno de los Estados Unidos por una guerra arancelaria y además una política después de la detención de un predicador cristiano estadounidense Andrew Brunson que quieren canjear por el opositor al régimen erdoganista, el también predicador (musulmán) Fethullah Gülen.

Pero en materia económica para Turquía, los problemas comenzaron con la expansión cultural y económica, en un intento de forjar una nueva posición geopolítica y una política exterior imperialista que chocó contra la falta de recursos energéticos internos y una burbuja crediticia que terminó alentando la especulación como lo deja entrever un artículo publicado el 20 de agosto Asia News.

El efecto directo de la caída de la lira turca ha impactado en economías emergentes y ha empujado hacia la baja los precios de otras monedas, tales han sido los casos del peso argentino, la rupia india, el rand sudafricano y hasta el real brasileño. De igual forma los impactos han llegado hasta mercados un tanto más fuertes como ha sido el caso del yuan chino y en los mercados indonesios donde han tenido en los últimos días que aumentar las tasas de interés para aplacar la especulación.

Pese a que países como Rusia, Irán, Siria y Qatar – conformados como una especie de nuevo eje euroasiático de relaciones funcionales – han intentado salvar a su “aliado” turco, a través de la inyección de capital o de compra de reservas en liras, el gobierno de Ankara tiene un escandaloso déficit complejo de cubrir. Considerando que poseen una deuda de más de $450 mil millones, contemplando que la mayoría es a corto plazo y que están a punto de vencer otros $180 mil millones. Según el mismo informe del rotativo asiático mencionado previamente, los turcos deben cubrir en cuestión de un año una deuda de $230 mil millones producto de la factura de gas y petróleo, y cuentan solamente con una reserva de $40 mil millones. A esto se le suma un profundo analfabetismo económico del presidente Erdogan que en vez de buscar salidas, empuja aún más al país hacia una hiperinflación que, como ya fue mencionado, espanta a propios y extraños en la región.

La Unión Europea, conociendo la cantidad de capital que los bancos turcos adeudan con ellos y que representa uno de los principales mercados de manufacturas, temen que una escalada en el descalabro financiero turco les pueda generar una desaceleración económica y comercial. A lo anterior se suma que se prevé un eventual contagio indirecto (o quizás muy directo) en su sistema bancario, debido al involucramiento de bancos italianos con homólogos turcos en condición de vulnerabilidad.

Pero sin duda un efecto que se obvia cuando se habla de la crisis turca, es lo que a nivel estratégico esto pueda ocasionar. Con una Turquía cada vez más vulnerable, se debe tener en consideración primero que este país es la “barrera natural” que ayuda a evitar que las crisis de Oriente Próximo lleguen a Europa a través de Grecia o Bulgaria. También por otra parte, la presencia importante de este país muy cerca de las regiones del Cáucaso; región rica en recursos estratégicos, donde la región turca es una ruta de salida fundamental para algunos de estos, tal es el caso del gas natural proveniente de Azerbaiyán.

Y por último en cuanto a este repaso estratégico, el gobierno del presidente Erdogan se aleja cada vez más de algunos gobiernos occidentales para optar por alianzas emergentes (el eje funcional mencionado anteriormente y China), aunque este temor se ve minimizado contemplando su presencia necesaria en la OTAN y la dependencia que todavía tiene Turquía de los mercados occidentales.

Los alcances de la crisis turca seguirán siendo un elemento de estudio en los próximos días. La resaca que cause su deterioro se verá de manifiesto casi de inmediato en los mercados emergentes y cercanos de la zona, y las soluciones seguirán apareciendo como una necesidad sustancial de evitar que sea este el detonante de una hecatombe mayor.

Fuente: Aurora (Israel)

*Bryan Acuña Obando es Analista Internacional, profesor universitario y co-fundador del Centro Costarricense de Estudios Interdisciplinarios sobre Israel y Medio Oriente (CCEIIMO)