Las filtraciones del MOSAD contra Irán

Por: Bryan Acuña (Miembro de CCEIIMO)

La conferencia de prensa del pasado 30 de abril en Israel con una importante investigación realizada por el servicio de inteligencia de ese país (MOSAD) y que fue pronunciada a través del Primer Ministro Benjamín Netanyahu sobre el robo y revelación de miles de archivos clasificados de un aparente programa nuclear secreto iraní ha llamado la atención a nivel global, sin embargo, se puede intentar leer entre líneas algunos aspectos que podrían ser importantes notar.

Comenzar con que no es común que el gobierno israelí revele datos importantes sobre operaciones secretas realizadas, en ocasiones cuesta que confirmen o nieguen su participación en acciones militares contra objetivos específicos, por ejemplo, los últimos bombardeos contra posiciones en Siria en la cual se asegura hay presencia de militares iraníes, incluyendo a los denominados “Guardianes de la Revolución”, por lo tanto, hacer público un tema tan delicado como este podría tener como fin generar efectos para aliados y enemigos.

Para los enemigos, como el propio Irán, confirma uno de sus mayores temores, hay agentes de inteligencia israelíes mezclados entre población civil y lo que es peor, tienen al enemigo saboteando sus proyectos y robando información determinante. Esto se podría confirmar con eventos como la sospechosa explosión de la fábrica atómica de Yadz en 2011 (SIPSE, 2017) o la muerte de ingenieros nucleares en atentados aún fuera de territorio iraní como el ocurrido en 2014 en Damasco (REUTERS, 2014).

Por su parte para los aliados de Israel es un llamado de alerta, considerando que hay un acuerdo con Irán en esta materia que desde un comienzo se concibió con muchas dudas, donde se cuestiona la posibilidad de evitar el desarrollo de armamento nuclear, porque la propuesta contempla aspectos superficiales, ante lo cual un programa secreto podría seguir encaminado sin que ni siquiera el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) pudiera hacer mucho al respecto; a pesar de que son los principales críticos (además de Irán) de la revelación presentada por el servicio secreto israelí.

Finalmente, para los que podríamos denominar “aliados accidentales” de Israel, como es el caso de Turquía (con reservas) o los países de la Liga Árabe, encabezados por Arabia Saudita, se trata de un nuevo guiño para demostrarles que efectivamente ellos (Israel) no son la principal amenaza a la seguridad regional, sino que eventualmente un Irán nuclear inclinaría la balanza hacia un lado poco conveniente para sus intereses geopolíticos.

Otro aspecto de esta revelación es que Israel técnicamente está dando aviso que no atacará a Irán salvo que sea extremadamente necesario; de ahí que el parlamento aprobará una ley que faculta al Primer Ministro que le faculta dar el banderazo de salida para lanzar un ataque contra territorio persa, lo cual me atrevo a decir que no ocurrirá, sino que está literalmente “pasando la bola” a las fuerzas occidentales y a los gobiernos árabes de la región.

Las dos razones principales (podría haber más) por las que considero no habrá una escalada mayor es en primer lugar que no es común advertir este tipo de acciones; por ejemplo, cuando Israel atacó bases nucleares en Irak en la década de los 80s (en coordinación con la Irán de los Ayatolas) o contra Siria, no se hizo ningún llamado público, simplemente se dio.

En segundo lugar, que Israel ha sabido lidiar con la contención contra Irán, los ataques quirúrgicos contra posiciones iraníes en Siria o los golpes realizados contra el brazo armado de Hezbollah en el Líbano, el objetivo directo tiene matices de contención y no de debilitamiento.

Aclaro nuevamente que esto podría cambiar en cualquier momento si la situación tal y como está en estos momentos cambiara radicalmente modificando de forma considerable el equilibrio como se encuentra en estos momentos favorable a las posiciones occidentales (USA, Israel, la UE) y los países árabes, por lo que también se podría pensar que la revelación por parte del gobierno israelí está siendo coordinado con países árabes para que permitan eventualmente el uso de sus espacios aéreos para realizar operaciones en territorio iraní, lo cual sostengo no parece sostenerse de ese modo.

De lo anterior lo que sí parece estar claro es que Israel deja un mensaje de advertencia a los otros países de la zona para evitar que Irán finalmente alcance un proceso de nuclearización, que catapulte su poderío, lo que además lanzaría a la región en una carrera con armas de destrucción masiva en la que sin duda involucraría de lleno a los principales países hegemónicos y donde el escenario dantesco que se vive hoy en Siria se repetiría en otros países con resultados aún más nefastos.

Lo filtrado hasta este momento tiene un fin persuasorio y mediático, considerarlo como el comienzo inmediato de una escalada mayor sería pecar de fanatismo apocalíptico, sin embargo, en una región tan volátil, los cambios están a la orden del día y cualquier circunstancia podría eventualmente verse alterada dependiendo de la afectación que sufran los actores regionales. Finalmente, el Medio Oriente es como una “ruleta rusa”, nunca se sabe en qué momento estará en la recamará la bala que desate el desastre.

Bibliografía

REUTERS. (10 de noviembre de 2014). REUTERS. Obtenido de https://lta.reuters.com/article/worldNews/idLTAKCN0IU1WZ20141110

SIPSE. (20 de noviembre de 2017). Zócalo. Obtenido de http://www.zocalo.com.mx/new_site/articulo/explota-planta-nuclear-en-iran-7-muertos

 

 

La guerra en Siria justificada con excusas

Por Bryan Acuña Obando, Centro Costarricense de Estudios Interdisciplinarios de Israel y Medio Oriente.

El conflicto en Siria cambia de dirección una y otra vez: lo que comenzó como una herencia de las denominadas Primaveras árabes, se transformó en un invierno islamista, y posteriormente tomó forma de división de facto de los territorios sirios hacia una realidad más de agrupaciones nacionales (chiitas, sunitas, kurdos, etc.), para finalmente convertirse en el campo de práctica militar entre las dos principales fuerzas hegemónicas; Rusia y Estados Unidos, con asistencia de sus aliados.

Sin duda, poco tiene que ver hoy la situación de Siria con la eufemística guerra contra el terrorismo, ni tampoco parece estar relacionada con el apoyo hacia grupos opositores al régimen de los Assad, sino que por el contrario, lo que se vive en la actualidad en este país asiático evidencia que se trata de una lucha por demostrar qué potencia tiene el «botón más grande» sin temor de utilizarlo de ser necesario.

Lo anterior explica como la operación realizada por el bloque occidental contra objetivos sirios el pasado 14 de abril en castigo por el uso de armamento químico contra población civil en la zona de Duma una semana antes se trataría de una demostración de «virilidad» por parte del Gobierno estadounidense contra Rusia e indirectamente contra el propio Gobierno en Siria y además contra el régimen de Irán que tiene presencia militar y paramilitar en la zona.

Con esto, el presidente Donald Trump estaría dando a entender que a diferencia de su antecesor, él sí actuaría por el prestigio de los Estados Unidos, algo que meses atrás no se consideraba, ya que los movimientos del presidente estadounidense parecían estar enfocados más en la región asiática cercana a China y no tanto en Medio Oriente, donde su presencia se concentraba en blindar países aliados, pareciendo que una presencia directa se extendiera en un país como Siria no estaría contemplado sino que por el contrario señalaría una eventual salida de militares estadounidenses y reubicación en otras regiones de contención.

Existía descuido e indiferencia en las políticas relacionadas con el Medio Oriente por parte del Gobierno de Washington, algo que, al parecer, dio un giro que podría estar relacionado con la contratación del nuevo consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, catalogado como un halcón político dispuesto a recomendar medidas poco convencionales como bombardear países que eventualmente se puedan transformar en un peligro para los intereses del gobierno estadounidense o realizar una propuesta de división entre las regiones sunitas de Irak y Siria, aprovechando la división de facto que ha vivido la zona por la guerra, para crear una especie de Sunistán que serviría como zona tapón para evitar la expansión del poder ruso – iraní. También habría propuesto una región kurda independiente, lo que podría explicar la posición beligerante turca contra esa población en los últimos meses.

Por otra parte, desde la visión siria, el argumento utilizado por el gobierno de Al Assad es el de estar luchando contra grupos terroristas asociados con el Estado Islámico o Al Qaeda, lo cual se pone en duda, ya que los primeros han perdido fuerza en el Levante, y se han alineado principalmente dentro de aldeas poco determinantes en Siria e Irak, pero principalmente se han movilizado hacia Libia aprovechando el vacío de poder para ganar reconocimiento político y reestructurar su proyecto. Mientras que el apoyo de Al Qaeda al movimiento Jabha Fateh Al Sham (anteriormente Frente Al Nusra), es casi simbólico y la fuerza que posee no da para generar mayor caos que alguna seguidilla de atentados, como ocurre en otros países, su concentración también se ha movilizado hacia África, donde estos grupos tienen apoyo, aprovechándose de los vacíos legales que dejan gobiernos corruptos de esa región, aunque también hay un importante grupo de Al Qaeda en el Yemen donde controlan la extracción y comercio en el mercado negro de petróleo yemenita aprovechando los enfrentamientos que hay entre los grupos hutíes apoyados por Irán y las fuerzas pro gubernamentales apoyados por importantes miembros de la Liga Árabe.

La lucha directa del régimen de Assad es contra los grupos opositores que se han concentrado en algunas ciudades contra las que se han dado la mayoría de los golpes militares, incluyendo Guta Oriental, donde además de grupos insurgentes, hay milicias islamistas anti gubernamentales, y fuerzas insurgentes que recibieron en algún momento apoyo militar y logístico por parte de Occidente. El Gobierno sirio los combate y sale fortalecido ante la indiferencia de la Comunidad Internacional que lleva varios años ignorando voluntariamente el sufrimiento que millones de personas están viviendo en el país, ante una de las mayores catástrofes de la historia ocurridas después de la II Guerra Mundial.

Es en el aspecto anterior Assad ha encontrado un cheque en blanco para hacer uso de armas químicas, como una forma de «limpiar» de manera generalizada focos de tensión y así no tener que gastar muchos recursos para lograr sus objetivos. Se ha dado cuenta que no recibirá nada más allá que una palmada en la espalda o un «castigo simbólico». Casi medio millón de muertos y millones de refugiados no se compensan con golpes en objetivos militares específicos, la comunidad internacional al mismo tiempo realiza este tipo de acciones como una forma de calmar las críticas ante su silencio criminal, mientras por el otro lado, el gobierno sirio recibe apoyo alcahueta a través de Rusia, quienes también ven en el tema un asunto de posicionamiento estratégico.

Luego del bombardeo contra objetivos sirios, queda la duda el nivel hasta el cual pueda escalar una tensión entre estadounidenses y rusos. El «polémico saludo» que se dieron la embajadora Nikki Haley de Estados Unidos con su par de Rusia, Vasily Nebenzia en Naciones Unidas el pasado 10 de abril, dejaba la duda si se trataba de un aspecto ya conversado previamente; lo que podríamos llamar un «compadre hablado», mientras otros señalan que este movimiento del presidente Trump tendría como finalidad desviar la atención de las crisis que a lo interno vive su gestión en el país, siendo el presidente que gobierna desde Twitter, lo que parece ayudarle con esta movida militar.

Rusia por su parte amenazó con una respuesta, la cual podría quedarse solo en el aspecto diplomático y hacer toda una gestión desde los principales foros internacionales, no hay intenciones de golpear militarmente ningún objetivo occidental directamente, porque no está preparado para una escalada mayor de forma convencional, sin embargo, podría sumarse a golpes fuertes contra zonas sirias donde aún sobreviven importantes bastiones opositores o a través del blindaje al gobierno de Bashar Al Assad, lo que sí parece claro es que en estos momentos ningún grupo hegemónico lanzará una guerra total por Siria, todos los movimientos son calculados y hasta avisados, los muertos los pone este devastado país, la lucha que se da evidentemente demuestra que no es por hacer valer los derechos humanos de nadie, y no queda claro cuál será el próximo cambio que sufra el conflicto para seguir justificando de forma miserable los miles de muertos que va cobrando la peor tragedia hasta este momento en pleno siglo XXI.

Fuente: WSIMAG

Cooperación India-Irán en el puerto de Chabahar: agita las aguas

Harsh V. Pant
Becario adjunto (no residente), presidente de Wadhwani en estudios de política entre los Estados Unidos y la India.

La cuestión

  • Los esfuerzos de la India para ayudar a desarrollar el puerto de Chabahar en Irán reflejan las ambiciones indias como un impulsor del desarrollo de infraestructura y una mejor conectividad regional, particularmente con Afganistán.
  • El puerto de Chabahar está destinado a servir como un nodo esencial de una red de transporte multimodal para el movimiento de mercancías y pasajeros entre Irán, Afganistán e India. Durante la fase final de su desarrollo, se espera que el puerto sea capaz de manejar 20 millones de toneladas de comercio anualmente.
  • A solo 72 kilómetros del puerto pakistaní de Gwadar , respaldado por China , el proyecto se considera una jugada estratégica para limitar la influencia que China busca obtener y ejercer a través de su iniciativa Belt and Road. Chabahar también permite eludir un cuello de botella paquistaní en términos de conectividad India-Afganistán.
  • La relación India-Irán sigue siendo limitada debido a la apertura de Irán a la participación pakistaní y china en el desarrollo de Chabahar. La incertidumbre e inestabilidad entre Estados Unidos e Irán en Afganistán complica aún más los beneficios previstos del proyecto.

El 29 de octubre de 2017, India canceló el primer envío de trigo con destino a Afganistán a través del puerto Chabahar de Irán, en el cual India es un desarrollador clave. El primer ministro indio Narendra Modi en la ocasión tuiteó : “Felicito a Afganistán e Irán por el envío de trigo indio desde Kandla a Afganistán a través de Chabahar”. Chabahar es importante para la India, tanto como un trampolín para convertirse en un desarrollador de infraestructura regional más grande. sino también para ayudar a impulsar el comercio y la ayuda a Afganistán. A pesar de estos importantes factores en Delhi, el proyecto no avanzó sin contratiempos, y podría haber más problemas mientras India intenta equilibrar la cooperación con Irán, sus relaciones con Estados Unidos e Israel, y ahuyenta los desafíos regionales de China y Pakistán.

La primera fase del estratégico puerto de Chabahar fue inaugurada en diciembre de 2017 por el presidente iraní, Hassan Rouhani, en presencia de funcionarios de 17 países. Para subrayar la importancia de este proyecto para India, el ministro de Estado indio para el envío, Pon Radhakrishnan, estuvo presente en la ceremonia de inauguración de la Fase 1 del Puerto Shahid Beheshti en Chabahar. Durante la visita del presidente iraní Hasan Rouhani a la India en febrero de 2018, Nueva Delhi firmó el contrato de arrendamiento con Irán otorgando a India Ports Global Private Limited (IPGPL) derechos operacionales de la terminal portuaria Shahid-Besheshti de Chabahar durante 18 meses.

Desde que Irán contrató a empresas indias para desarrollar un puerto marítimo en la ciudad de Chabahar en la década de 1990, India ha sido fundamental para el proyecto Chabahar. Habiendo percibido la necesidad de mejorar la conectividad transregional, India firmó un acuerdo de tránsito trilateral con Afganistán e Irán en mayo de 2016 que permite un paso para que las exportaciones de la India lleguen a Afganistán a través de Irán. Esto fue seguido por la visita del Primer Ministro Modi a Irán en mayo de 2016, cuando India firmó un acuerdo para desarrollar dos terminales del puerto de Chabahar. La India ve a Chabahar como un medio para obtener acceso a Asia Central y la región más allá para superar su limitación de no tener una frontera contigua con Afganistán, lo que dificulta las perspectivas del comercio bilateral entre India y Asia Central.

Iranian President Hassan Rouhani (L) shake hands with Indian Prime Minister Narendra Modi before a meeting at Hyderabad house in New Delhi on February 17, 2018.
The Iranian President is on a three-day official visit to India. / AFP PHOTO / MONEY SHARMA (Photo credit should read MONEY SHARMA/AFP/Getty Images)

El estado de juego

India construirá y operará dos atracaderos en Chabahar Port Phase-I con una inversión de capital total de $ 85 millones y un gasto de ingresos anuales de $ 23 millones en un arrendamiento de 10 años. Chabahar se convertirá en un corredor clave de tránsito y transporte que conectará India, Irán y Afganistán, y alimentará una red de transporte multimodal más grande para bienes y pasajeros en las tres naciones. Se espera que el puerto esté operativo para finales de 2018 con Nueva Delhi comprometida a desarrollar un área de libre comercio alrededor del puerto, y finalmente complete el circuito con una línea ferroviaria de $ 1,600 millones a Zahedan, una ciudad iraní cerca del sudoeste de Afganistán .

Chabahar actualmente tiene dos complejos portuarios, Shahid Kalantari y Shahid Beheshti. El primero es un puerto de tráfico, mientras que el último está planeado como el futuro puerto central regional. Con la ampliación del complejo portuario de Shahid Beheshti en 2017, la capacidad actual del puerto de Chabahar de 2,5 millones de toneladas (MT) por año se ha ampliado a 8 MT por año y se espera que alcance los 20 millones de TM por año durante la fase final del proyecto . Irán ha ofrecido a la India varios incentivos alrededor de Chabahar, como el establecimiento de una zona industrial y de libre comercio elaborada (ZLC). La zona franca se divide en nueve zonas funcionales, con el 26 por ciento del territorio asignado para el comercio y el sector de servicios, el 49 por ciento para las industrias y el 25 por ciento para las actividades turísticas y residenciales. Otras medidas emprendidas por el gobierno iraní, que fomentan la afluencia de capital extranjero, incluyen la protección de las inversiones entrantes en virtud de la Ley de Promoción y Promoción de la Inversión Extranjera (FIPPA) y se ajustan a las normas y reglamentos clave de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Razón fundamental

El puerto de Chabahar se encuentra a solo 72 kilómetros del puerto Gwadar de Pakistán, que se está desarrollando con inversión china. Esta proximidad se ve como otro signo de competencia estratégica entre India y China en la región. El proyecto del puerto de Chabahar es importante para la ambición geoestratégica más amplia de la India, que tiene como objetivo limitar la cooperación entre China y Pakistán al mismo tiempo que expande la influencia de Nueva Delhi más allá del sur de Asia. Chabahar está a 950 kilómetros del cruce fronterizo de Milak, en la frontera afgana, ya 768 millas náuticas del puerto indio de Mumbai. Chabahar es vital tanto para India como para Irán para realizar su ambición de reducir la dependencia del Canal de Suez para transportar carga a Europa. La posición estratégica de Chabahar es una gran ayuda para el Corredor de Transporte Internacional Norte Sur (INSTC), firmado entre India, Irán y Rusia en 2000, que establecería la conectividad de transporte entre Europa, Asia Central e India. Chabahar también se encuentra en el camino del corredor del sur de Asia, que pasa por India y Mirjaveh en Irán, uniendo el sudeste asiático con Europa.

También hay una dinámica más grande en juego aquí en términos de conectividad regional. India, Irán y Afganistán están trabajando para lograr el desarrollo integrado de la infraestructura de conectividad, incluidos los puertos y las redes viales y ferroviarias, a fin de abrir mayores oportunidades para el acceso al mercado regional y la integración de sus economías. India ya completó la carretera Zaranj-Delaram en Afganistán, lo que facilitaría el comercio a Kabul, y más adelante, a Asia Central. En un momento en que China intenta rediseñar las fronteras regionales a través de su Belt and Road Initiative , India y otros actores regionales están buscando mejorar sus propios perfiles de conectividad regional.

Claramente, aliviar el cuello de botella paquistaní en términos de conectividad India-Afganistán es fundamental para el proyecto como un medio para expandir el comercio entre las dos naciones, así como también para facilitar la entrega de ayuda india. Como dejó en claro el presidente ejecutivo afgano, Abdullah Abdullah , “Afganistán solía confiar únicamente en un camino de tránsito, que era a través de Karachi. Ese ya no es el caso. [Ahora] es [también] a través de Chabahar “. Para Kabul, superar su dependencia de Islamabad es una prioridad clave de la política exterior y para Nueva Delhi, y mejorar la conectividad con Kabul es clave para mantener su participación multidimensional en la creación de capacidad a largo plazo en el nación devastada por la guerra.

Desafíos

El desarrollo de Chabahar sigue siendo un asunto desafiante. India no ocupa un lugar privilegiado en la política exterior de Irán. Otros factores, como el impacto de las sanciones económicas estadounidenses y la inestabilidad en Afganistán, siguen siendo preocupaciones clave que podrían afectar el ritmo de desarrollo y la plena operatividad del proyecto.

Irán ha rechazado reiteradamente las solicitudes indias para obtener una mayor presencia en su sector energético, como es evidente en el caso del campo de gas Farzad-B. A pesar de que India es actualmente el segundo mayor comprador de petróleo iraní, Irán otorgó el lucrativo negocio a Rusia por el desarrollo del campo de gas descubierto por un consorcio indio. Por otra parte, en contra de lo que se ha denominado como una “asociación estratégica” por algunos, la India e Irán lazos permanecen poco desarrollado en comparación con la relación expansiva de los primeros con Israel y los Estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) .

Aunque los lazos de Irán con Pakistán han estado históricamente sumidos en la sospecha, Teherán aseguró a Islamabad que no permitiría a Delhi ni a ningún otro país usar Chabahar contra Pakistán. Irán no quiere que Pakistán cambie abiertamente al bloque regional dirigido por Arabia Saudita que evoluciona en el Medio Oriente e incluso ha suspendido la posibilidad de que Pakistán se una al proyecto en el futuro. En mayo de 2016, el mismo año en que India firmó el histórico acuerdo trilateral con Irán y Afganistán para cooperar en el proyecto del puerto de Chabahar, el embajador de Irán en Pakistán, Mehdi Honerdoost, declaró categóricamente que el acuerdo de Chabahar no está terminado, ni se limita a solo tres países socios. Mehdi comentó, “El trato no ha terminado. Estamos esperando nuevos miembros. Pakistán, nuestros vecinos hermanos y China, un gran socio de los iraníes y un buen amigo de Pakistán, son bienvenidos “. De hecho, la empresa china Shanghai Zhenhua Heavy Industries Co. Ltd. (ZPMC) ganó la subasta por el suministro de grúas a India Ports Global Private Limited (IPGPL), que está desarrollando el proyecto Chabahar.

Irán puede tener dificultades para dejar a China fuera del proyecto Chabahar. China es el mayor inversor extranjero en Irán, llenando el vacíodejado por las naciones occidentales en las últimas décadas. Además, China ha completado con éxito una serie de proyectos de infraestructura en Irán, incluido el metro de Teherán, y está aportando 1.500 millones de dólares para la electrificación de la línea ferroviaria Teherán-Mashhad a través de su banco EXIM. Tanto China como Irán anunciaron en 2016 su intención de expandir el comercio bilateral a $ 600 mil millones. Esto se complementa con el hecho de que China tiene más experiencia que la India en la realización exitosa de proyectos de infraestructura en el exterior. Los gruñidos burocráticos acompañados por la demora en transferir el préstamo blando de $ 150 millones y la inversión prometida de $ 500 millones en la zona franca alrededor de Chabahar añaden escepticismo al compromiso de la India en la realización del proyecto.

La actitud de la administración de Trump hacia Irán también exacerba los temores de India de profundizar su compromiso económico con Irán. A pesar de que el exsecretario de Estado de los EE. UU., Rex Tillerson, sugirió que Washington no desea intervenir en las actividades comerciales legítimas entre Irán e India, la administración de Trump adoptó una postura agresiva hacia Irán. La amenaza de sanciones renovadas contra Irán y las empresas que contribuyen a la economía iraní se ciernen sobre nosotros. La inestable situación de seguridad en Afganistán también puede descarrilar el esfuerzo trilateral de India, Irán y Afganistán para poner en funcionamiento las instalaciones portuarias de Chabahar.

A pesar de estos desafíos, India e Irán han subrayado en repetidas ocasiones su deseo de completar el proyecto Chabahar y parece que tanto en Nueva Delhi como en Teherán se reconoce que este proyecto es clave para sus prioridades estratégicas.

Fuente: Center for Strategic & International Studies

Israel está cultivando nuevos amigos en los Balcanes pero en silencio

A pesar de que estaba en uso desde 1497 hasta 1943, el cementerio judío en Bitola, la segunda ciudad de Macedonia, había sido durante mucho tiempo olvidado. No más. No sólo es el sitio que ahora está siendo restaurado y se construye un nuevo monumento, pero el 11 de marzo un par de miles de personas, entre ellos los ministros de Macedonia e Israel, marcharon por la ciudad para rendir homenaje a los Judíos de Macedonia que fueron detenidos exactamente 75 años atrás, y enviados al campo de exterminio de Treblinka.

Al mismo tiempo, los desarrolladores israelíes llevaron a cabo una “hackathon”, soñando con las ideas de monumentos digitales con algunos compañeros frikis macedonios. Es típico de la forma en que los israelíes están descubriendo en silencio los Balcanes occidentales.

El cementerio judío de Bitola está en una colina empinada, y con el tiempo sus tumbas planas se cubrieron con tierra. En los últimos años se han excavado 4.300; aunque podrían haber hasta 10.000. Los judíos recuerdan Bitola por su nombre otomano de Monastir, pero la mayoría de la gente en Bitola han olvidado que su pueblo venido a menos, una vez fue un lugar próspero para su población y también para judíos, cristianos y musulmanes. “Estoy tratando de utilizar nuestro pasado”, dice Maria Geras Dochovska, coordinadora del proyecto del cementerio.

Bitola estuvo “sepultada durante 100 años”. Si lo que está haciendo aporta interés y la inversión a la ciudad, dice, “entonces tal vez nuestros jóvenes tendrán la oportunidad de conectarse con el mundo.” Y tal vez se van a quedar, en lugar de emigrar como hacen tantos macedonios. Puede que tenga razón. Los ganadores de la hackathon visitarán Israel y conocerán a gente de su sector de tecnología que ha prosperado.

En la última década, lo que la mayoría de los extranjeros- turcos por ejemplo, o los rusos- hacen en la región ha estado acompañado por la fanfarria de los medios y el estridente debate sobre lo que realmente están haciendo. El interés de Israel, aparte de cultivar los países amigos, es más discreto. El evento Bitola pasó desapercibido en el mundo exterior. A pesar de ello, de acuerdo con la embajada de Israel en Belgrado, los israelíes han invertido o comprometido casi € 1.8 mil millones en Serbia desde el año 2000. Sus asesores políticos suelen ser contratados para asesorar a las partes de la región durante las elecciones.

En Macedonia una empresa israelí ahora entrena pilotos de helicópteros militares. Este año Israel espera cerrar un acuerdo para vender F-16 aviones de combate a Croacia. En 2016 la cooperación entre agencias de inteligencia han frustrado un ataque durante un partido de fútbol entre Israel y Albania. Los países de los Balcanes es casi seguro que han recibido información de la inteligencia israelí sobre la posibilidad que algunos yihadistas han estado regresando hacia su país desde Siria. El número de israelíes que viene a la región, sobre todo para fines de semana largos en Belgrado, se incrementó un 171% el año pasado en comparación con 2016, en parte debido a que ya no se sienten cómodos yendo a Turquía.

Los líderes de Macedonia, Serbia, Bosnia-Herzegovina y Albania han realizado visitas oficiales a Israel. Los líderes de Kosovo han estado presionando a Israel para que los reconozcan. De acuerdo con Eliezer Papo de la Universidad Ben Gurion, la cooperación académica, lo que solía ser “inexistente” ha surgido con fuerza. Políticamente, dice Pape, muchos líderes de los Balcanes Occidentales piensan que Israel es un lugar de emular. Ellos consideran que sus países deberían ser como Israel: que están rodeados de enemigos, pero decididos a prosperar de todos modos.

En su mayoría están a favor de la causa palestina, pero a menudo se olvidan de ella. Israel y Albania (en su mayoría musulmanes) son “aliados naturales” en la lucha contra el extremismo violento, dijo Edi Rama, el primer ministro de Albania, el 4 de marzo. De la seguridad cibernética a la tecnología del agua, dice el Sr. Papo, “todo el mundo piensa que hay mucho que ganar.” Pero nadie quiere hacer un gran alboroto al respecto.

Este artículo fue publicado en la sección Europea de la edición impresa bajo el título “Haciéndolo en silencio”.

Fuente: The Economist

¿Es Legal la Intervención Humanitaria Unilateral bajo el Derecho Internacional?

Por: Bernie Arauz

Publicado originalmente en el Observatorio de la Política Internacional.

Los criterios de legitimidad de un régimen en el sentido normativo provienen del sistema legal internacional. El argumento más importante es que los Estados aceptan cada vez más que sus gobiernos deben cumplir las expectativas jurídicas de la comunidad internacional si se quiere que sean aceptados como legítimos. La mayoría de estas expectativas jurídicas, como la protección de los derechos humanos, el Estado de derecho o gobernanza efectiva en la medida de lo posible, etc. se establecen en tratados internacionales de derechos humanos y en aquellos que establecen organizaciones regionales, como ECOWAS, la OEA, la ASEAN o el Consejo de Europa. En consecuencia, los Estados han reconocido que sus gobiernos no solo necesitan la legitimidad nacional, es decir, la aceptación del pueblo, sino que también la legitimidad internacional, en otras palabras, la aceptación de la comunidad internacional. Así, por ejemplo, El Reino Unido, Francia y Alemania afirmaron en agosto de 2011: “nuestros tres países creen que el presidente Assad, el cual recurre a la brutal fuerza militar contra su propio pueblo y es responsable de la situación, ha perdido toda legitimidad y puede ya no pretenden liderar el país”.

Trasfondo de problema

Siria reconoció públicamente que poseía armas químicas en julio de 2012, por ejemplo, el gas mostaza, los agentes de ampollas y los agentes nerviosos, como el sarín y el VX. Asimismo, las potencias occidentales han defendido que Siria tiene la capacidad de liberar a estos agentes usando bombas aéreas, misiles balísticos y cohetes de artillería. Existe evidencia documentada por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), la ONU y la comunidad de inteligencia de las potencias occidentales de que en varias ocasiones el régimen del presidente sirio, Bashar al-Assad, ha usado estos agentes contra la población civil, relativamente a gran escala, en ocasiones múltiples.

El 14 de septiembre de 2013 Estados Unidos y Rusia acordaron plan detallado para la contabilidad, inspección, control y eliminación de las armas químicas de Siria. El plan requiere que Siria presente una declaración completa de su arsenal químico y proporcione acceso a inspectores de la OPAQ y la ONU a todos los sitios de armas químicas. Según el plan una vez concluidas las inspecciones, la reserva de armas y agentes químicos debería ser destruida a mediados de 2014. (1)

La OPAQ y posteriormente la Resolución 2118 del Consejo de Seguridad de la ONU del 27 de Setiembre de 2013 endorsaron el plan alcanzado entre los Estados Unidos y Rusia. La Resolución 2018 determina que el uso de armas químicas en cualquier lugar constituye una amenaza a la paz y la seguridad internacionales. También recuerda que Siria se adhirió el 22 de noviembre de 1968 al Protocolo Relativo a la Prohibición del Empleo en la Guerra de Gases Asfixiantes, Gases Tóxicos o Similares y de Medios Bacteriológicos, firmado en Ginebra el 17 de junio de 1925. Asimismo, se observa que el 14 de septiembre de 2013 Siria depositó ante el Secretario General su instrumento de adhesión a la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción y declaró que cumpliría sus disposiciones y las observaría fiel y sinceramente, aplicando la Convención provisionalmente a la espera de su entrada en vigor para la República Árabe Siria. (2) De igual manera, el Consejo de Seguridad decide que, en caso de incumplimiento de esta resolución, incluida la transferencia no autorizada de armas químicas, o cualquier uso de ellas por cualquier persona en la República Árabe Siria, conllevará a la imposición de medidas en virtud del Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas (3).

En contraste, a pesar de que la OPAQ haya declarado en 2014 de que Siria destruyó el 92 por ciento del arsenal químico, y que para enero de 2016 la destrucción completa del arsenal haya sido declarada, ataques químicos ha ocurrido con frecuencia. Human Rights Watch ha documentado 85 ataques con sustancias químicas 2013, muchos de ellos comisionados por los actores no estatales. La más reciente alegación de estos ataques químicos que contenían cloro ocurrió el 7 de abril de 2018 en Douma.

A raíz del ataque químico del 7 de abril en Siria, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia llevaron a cabo ataques aéreos con misiles el 13 de abril de 2018. El fin de los ataques fue destruir o degradar el arsenal químico, enviar el mensaje de que no se tolerará futuros usos, y aminorar el sufrimiento humano. La pregunta de trascendencia es cuestionar si los ataques de estas tres potencias son legales bajo el derecho internacional. La respuesta no es taxativa y clara a como comuchos defienden. Para responder a la pregunta necesitamos comprender primero que sucede en el Consejo de Seguridad previo a la intervención de los tres poderes mundiales en Siria.

El Veto Ruso y la Legitimidad del Régimen Sirio

El 10 de abril, Rusia bloqueó una resolución para identificar quién era responsable del ataque ejecutado con armas químicas en Douma. Rusia ha usado su veto en 12 ocasiones con respecto a Siria y desde que comenzó el conflicto en 2011. Todos los bloqueos han sido hechos con relación a la aprobación de investigaciones sobre el uso de armas químicas o cuestiones como la condena buscada del bombardeo de Aleppo y el cese del fuego en setiembre de 2016. En abril de 2017, Rusia vetó una resolución de la ONU propuesta por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia que buscaba imponer sanciones a Siria, después de un ataque con armas químicas reportado contra la ciudad de Khan Shaykhun, controlada por los rebeldes. Además, un año después, previo al 7 de abril de 2018, hubo nueve rondas de conversaciones de paz, mediadas por la ONU, para encontrar una solución política al conflicto (4). ¿Qué implican estas cifras?

Rusia ha estado escudando diplomáticamente a Damasco, mientras refuerza el régimen de Assad con suministros de armas. También, Rusia ha asegurado que cualquier resolución que pueda dañar la soberanía clásica del régimen sirio sería bloqueada mediante el uso del veto en del Consejo de Seguridad de la ONU. (5) El uso del veto ruso y la consecuente parálisis del Consejo de Seguridad para actuar, le permite a Rusia fortalecer al régimen sirio mientras lo mantiene como su bastión geopolítico en el Medio Oriente.

¿Cuáles son las consecuencias de la parálisis del Consejo de Seguridad?

Considerando los intereses rusos en Siria, así como el cuestionamiento serio de la legitimidad del régimen sirio por parte de la comunidad internacional, debido a los ataques químicos ejecutados contra la población civil, una solución política o diplomática al conflicto es difícil de verse, de momento, en el horizonte. Tal solución demanda la aquiescencia de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

¿En dónde se encuentran las fuentes normativas de la legitimidad?

Los criterios de legitimidad de un régimen en el sentido normativo provienen del sistema legal internacional. El argumento más importante es que los Estados aceptan cada vez más que sus gobiernos deben cumplir las expectativas jurídicas de la comunidad internacional si se quiere que sean aceptados como legítimos.  La mayoría de estas expectativas jurídicas, como la protección de los derechos humanos, el Estado de derecho o gobernanza efectiva en la medida de lo posible, etc.  se establecen en tratados internacionales de derechos humanos y en aquellos que establecen organizaciones regionales, como ECOWAS, la OEA, la ASEAN o el Consejo de Europa. En consecuencia, los Estados han reconocido que sus gobiernos no solo necesitan la legitimidad nacional, es decir, la aceptación del pueblo, sino que también la legitimidad internacional, en otras palabras, la aceptación de la comunidad internacional. (6) Así, por ejemplo, El Reino Unido, Francia y Alemania afirmaron en agosto de 2011: “nuestros tres países creen que el presidente Assad, el cual recurre a la brutal fuerza militar contra su propio pueblo y es responsable de la situación, ha perdido toda legitimidad y puede ya no pretenden liderar el país” (7).

¿Cuáles son estas normas que conllevan a la pérdida de la legitimidad? Hasta ahora, la práctica de los Estados es escasa, aunque clara. No hay casos, fuera del derecho convencional, en los que los Estados hayan invocado el derecho internacional para negar la legitimidad de un nuevo gobierno. No obstante, sí se considera que las violaciones graves a las normas perentorias y erga omnes del derecho internacional socaban la legitimidad. En otras palabras, infracciones a aquellas disposiciones que no permiten derogación (a menos que sea por una norma similar o de igual rango), y que son claramente aceptadas reconocidas por la comunidad internacional, las cuales incluyen las prohibiciones de la agresión, el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y la tortura y la tortura entre otros. En consecuencia, las infracciones del derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos cumplen el criterio que conduce a la pérdida de legitimidad.  El empleo de la violencia indiscriminada por parte del régimen sirio contra la población civil encaja dentro de esta posición.  En teoría, otras violaciones de las normas esenciales del derecho internacional, como la prohibición del uso de la fuerza o la violación de la integridad territorial de los Estados, no conducen a la pérdida de la legitimidad internacional. (8)

Segundo, la pérdida de legitimidad no es una jurídicamente válida si un Estado interviene con el fin de derribar al gobierno de otro Estado. No existe ninguna norma de derecho internacional que apoye la intervención humanitaria con el fin de restaurar la legitimidad de un gobierno. No obstante, infracciones graves de normas perentorias y erga omnes son de tal naturaleza que se imponen por encima del consentimiento de los Estados y suponen un límite al régimen de la soberanía clásica del Estado. Las normas fundamentales de protección a los derechos humanos entran en esta categoría. En consecuencia, una violación de estas normas por un Estado es un hecho internacionalmente ilícito y constituye una injuria contra todos los demás Estados. Tampoco existe circunstancia alguna que excluya la ilicitud del hecho con relación a la infracción grave de estas normas. ¿Cuáles son las implicaciones de infracciones graves a las normas?

Hay dos implicaciones. Primero, y en referencia al caso de Siria, que la violencia indiscriminada del régimen sirio es una violación contra las normas perentorias y erga omnes del sistema legal internacional, en consecuencia, de incumbencia para toda la comunidad internacional en su conjunto. Segundo, no se puede emplear como escudo de protección la soberanía clásica del Estado cuando violaciones graves y sistemáticas contra normas perentorias y erga omnes que buscan la protección de los individuos han sido comisionadas.  La soberanía no es absoluta y su función no es la protección debida contra aquellos cometen crímenes universales. Considerando que la intervención humanitaria depende de la existencia de las obligaciones erga omnes, es decir, de las obligaciones de un estado hacia la comunidad internacional en su conjunto y que, además la Corte Internacional de Justicia (ICJ) sostuvo que tales obligaciones derivan de la ilegalidad de los actos de agresión y de genocidio, como también de los principios y normas relativas a los derechos básicos de la persona humana; asimismo considerando que la CIJ ha defendido que en el caso de incumplimientos materiales de tales obligaciones, cualquier otro Estado puede considerarse legalmente lesionado y, por lo tanto, tiene derecho a recurrir a contramedidas contra el perpetrador (aunque deban cumplir con la Carta) (9) la cuestión legal de relevancia que se presenta es la siguiente: ¿Es compatible la intervención humanitaria unilateral  con la Carta de la ONU? Específicamente, ¿es la intervención de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido legal en virtud del derecho internacional?

Lo cierto es que la respuesta a esta pregunta no es clara a como muchos han afirmado. Existen dos escuelas de pensamiento diametralmente opuestas que tratan de aclarar la cuestión. Todo depende de la posición legal que se tome con relación al derecho internacional contenido en la Carta de San Francisco. El punto de partida para responder a la pregunta es observar el contenido sustantivo de las disposiciones de la Carta de la ONU.

La Carta de la ONU y el Uso de la Fuerza

Las disposiciones de transcendencia concernientes a la intervención humanitaria unilateral, para el caso que nos interesa, son el artículo 2(4) y 2(7) del Capítulo VII.  El artículo 2(4) estipula el principio de la no intervención; específicamente codifica que “los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.” El artículo 2(7) complementa la estipulación anterior y reafirma la soberanía del Estado: “ninguna disposición de [la] Carta…autorizará a la ONU a intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados…pero este principio no se opone a la aplicación de las medidas coercitivas prescritas en el Capítulo VII.” El objetivo básico de estos principios es proporcionar algunos de los derechos más básicos y establecer responsabilidades fundamentales parta los Estados.

Bajo los artículos 39 y 42, de conjunto, el Consejo de Seguridad determinará las situaciones que constituyen una amenaza para la paz y seguridad internacionales y, a la luz de la decisión tomada podría justificar el uso de la fuerza.

El artículo 51 de la Carta codifica la legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones Unidas

El Argumento Restriccionista: La Intervención Humanitaria Unilateral es Ilegal

Los que se alinean con esta escuela de pensamiento no encuentran ningún motivo persuasivo para defender la existencia de un derecho legal y limitado de intervención humanitaria unilateral. Las disposiciones 2(4) y 2(7) proporcionan una clara base textual para que los restriccionistas concluyan que la Carta prohíbe el uso de fuerza para fines humanitarios. Así, solo existen dos únicas excepciones explícitas a la prohibición general del uso de la fuerza: una excepción permite el uso de la fuerza como un mecanismo de autodefensa en respuesta a un ataque armado y, la segunda permite el uso de la fuerza con autorización del Consejo de Seguridad. La intervención humanitaria como una tercera excepción a la prohibición del uso de la fuerza está ausente en el texto de la Carta, defienden.

La posición de Nicolas Boeglin, por ejemplo, es restrictiva al referirse a las operaciones militares realizadas por Estados Unidos, Francia y Reino Unido en Siria el 13 de abril del 2018. Según Boeglin, los bombardeos de las tres potencias contra el presunto arsenal químico sirio “fueron realizadas sin autorización previa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas…y… constituyen una clara y abierta violación a lo dispuesto en la misma Carta de Naciones Unidas sobre la prohibición del uso de la fuerza.” (10) Boeglin afirma que “ninguna norma internacional permite recurrir al uso unilateral de la fuerza en represalia a actos cometidos en el territorio de otro Estado contra su población, o en respuesta a sospechas de tenencia y de uso de armas de destrucción masiva por parte de un Estado inmerso en un conflicto interno (como el que vive Siria desde varios años).” (11) Boeglin continúa defendiendo que “las únicas excepciones a la prohibición del uso de la fuerza militar por parte de uno o varios Estados contra otro Estado” son aquellas codificadas en el artículo 51 de la Carta de la ONU. En consecuencia, “el argumento…de una operación basada en consideraciones “humanitarias“, según externado por la siempre original diplomacia del Reino Unido, constituye una nueva evidencia de la ausencia de argumentos válidos y creíbles desde el punto de visto jurídico.” (12)

Pues bien, dejemos a un lado el argumento de que si el conflicto en Siria es un conflicto interno. Este es un asunto de debate diferente que debe de someterse a juicio en virtud de las categorías binarias consagradas en la maquinaria legal del derecho internacional humanitario, y según el contexto de las nuevas perturbaciones sistémicas del nuevo ambiente estratégico. Asimismo, aislemos el asunto de una investigación en situ que permita identificar los responsables de los ataques químicos. Con prueba o sin prueba la problemática de la intervención humanitaria unilateral continúa siendo la misma. De hecho, con pruebas existentes, y sin acción alguna del Consejo de Seguridad, aún hay más razón para intervenir.

El 21 de octubre de 2016, el Mecanismo Conjunto de Investigación OPAQ-ONU emitió un informe que constata que el régimen sirio fue responsable de un tercer ataque con gas de cloro ejecutado en la provincia de Idlib el 16 de marzo de 2015. (13) Siria es un Estado Parte de la Convención sobre Armas Químicas. También es miembro del Protocolo de Ginebra de 1925 establecido contra el uso de armas químicas en conflictos. Todos los países que son parte en estos tratados, incluidos Rusia y China, tienen la obligación de hacer cumplir sus disposiciones y actuar en caso de incumplimiento. Las preguntas de relevancia son cómo establecer la defensa del derecho internacional en un ambiente fluido, donde el delincuente es un Estado miembro de los mismos tratados a los que debe respetar. ¿Cómo resolver la tensión entre las principales coordenadas de la lógica westfaliana de la soberanía, establecida desde hace 370 años, y la fuerza normativa de los derechos humanos que impone límites al poder del Estado?  ¿Se superpone la lógica westfaliana de la soberanía, consagrada en la Carta de San Francisco, a la defensa de las normas perentorias y erga omnes concernientes a los derechos humanos?

Si un Estado o grupo de Estados permite que un segundo Estado viole sistemáticamente los derechos humanos de sus ciudadanos, el primer Estado o grupo de Estados colude con las violaciones del artículo 55 de la Carta al no promover los derechos humanos. Si intervienen por razones humanitarias, derecho inexistente según la perspectiva restriccionista, han violado el artículo 2 (4) debido al uso unilateral de la fuerza. También infraccionarían el artículo 2 (7) al interferir en los asuntos internos de otra nación. La perspectiva restriccionista no explica cómo resolver estas tensiones. Y, sin embargo, de manera simplista se argumenta que las operaciones de los poderes interventores en Siria el 13 de abril de 2018, específicamente la justificación dada por el Reino Unido, basada en consideraciones “humanitarias… constituye una nueva evidencia de la ausencia de argumentos válidos y creíbles desde el punto de visto jurídico.” (14)

La crítica se hace basada en el uso textual de la Carta, mientras que se desechan los argumentos legales presentados por el Reino Unido. Por supuesto se han dado casos de intervenciones que deben de rechazarse.  Además, si bien es cierto que la práctica estatal es escasa debido a que la intervención humanitaria solo se ejecuta en circunstancias excepcionales, si demuestra que hay casos de intervención que demuestran el estado embrionario sino institucionalizado de la misma (no tenemos tiempo para analizarlas en este ensayo).  Los ataques de los poderes interventores en Siria del 7 de abril de 2018 fueron apoyados por Alemania, España, Australia, Arabia Saudita, la OTAN, la Unión Europea y Canadá. Muchos no comentaron al respecto. China, Irán, y Bolivia votaron en contra; era de esperarse. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterrez, afirmó que “cualquier uso de armas químicas es aborrecible. El sufrimiento que causa es horrendo [e instó a] actuar de acuerdo con la carta de la ONU y el derecho internacional.” (15)

Paralelamente, tras los ataques aéreos destinados a obstaculizar la capacidad de Siria para usar armas químicas, el Consejo de Seguridad rechazó el 14 de abril de 2018 una propuesta rusa para condenar tal ‘agresión’ de los Estados Unidos y sus aliados por el uso de armas químicas en ese Estado. (16) Si existe ausencia flagrante de argumentos válidos y creíbles desde el punto de visto jurídico ¿por qué el Consejo de Seguridad rechazó una supuesta agresión contra la soberanía siria y los principios fundacionales del derecho internacional consagrados en la Carta? ¿Implica el rechazo a la propuesta rusa del 14 de abril de 2018 aquiescencia de la doctrina de la intervención humanitaria defendida por el Reino Unido y las justificaciones por Estados Unidos y Francia?

Es instructivo el caso de ataques unilaterales por sorpresa ejecutados por Estados Unidos con misiles Tomahawk una base aérea localizada en Khan Sheikhoun, en el noroeste de Siria. Los ataques fueron ejecutados en represalia por el alegado bombardeo sirio con armas químicas el 7 de abril de 2017. Rusia e Irán se pronunciaron en contra, pero la mayor parte de la comunidad internacional se pronunció a favor de los actos. Así, el acto ha sentado el precedente que supone el nacimiento y la construcción de una nueva norma de derecho internacional que aprueba el uso unilateral de la fuerza con carácter punitivo contra actores que utilizan armas químicas, especialmente en contra civiles. Este acto ha sido confirmado por los poderes interventores en Siria el 13 de abril de 2018; también por el asentimiento de las declaraciones hechas por los Estados que aprobaron las acciones.  Con tal aprobación general se ha construido una nueva plataforma para el uso de la fuerza por razones humanitarias. (17)

Es cierto que opino juris es difícil de probarse. No obstante, es erróneo concluir que las disposiciones de la Carta sobre los derechos humanos son una mera declaración de principios carentes de cualquier elemento de obligación legal. La Carta de la ONU no debe ser utilizada como un escudo para la protección de gobiernos represivos que usan a la población civil como centro de gravedad en el tablero geopolítico de un conflicto, violando con ello los pilares normativos que sostienen el edificio jurídico del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario. (18) En consecuencia, la posición restricionista no es sacrosanta.

El Argumento Expansivo: La Intervención Humanitaria es Legal

Brevemente, de acuerdo con esta posición la intervención humanitaria unilateral no solo es legítima pero también legal. La legalidad de la figura también se infiere a partir de las disposiciones mencionadas con antelación.  Específicamente las palabras claves consagradas en el Artículo 2(4) de la Carta son de relevancia: la integridad territorial e independencia política. Ahora bien, el punto de partido para obtener el significado simple y ordinario de estos términos debe hacerse en conformidad al Artículo 31(1) de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.

Para seguir el argumento textual, de acuerdo al Diccionario electrónico de la Real Academia Española (RAE), integridad se refiere a algo “que no carece de ninguna de sus partes.” El Diccionario Cambridge define integridad como “el estado de ser completo e indivisible.” Es decir, nada ha sido tomado de la totalidad de las partes de un todo o que haya sido dividido. Atendiendo a estas definiciones, podemos equiparar integridad con inviolabilidad. A la sazón, la pérdida, control o división forzada de territorio en un Estado por otro escapan o contravienen el principio de integridad territorial.

Según la RAE la palabra independencia se refiere a la “libertad, especialmente la de un Estado que no es tributario ni depende de otro.” El vocablo “depende” significa “estar subordinado a una autoridad o jurisdicción.” El Diccionario Cambridge define independencia como “libertad de ser gobernado por otro país.” Infiriendo, la palabra independencia puede ser entendida como como preservación de la soberanía. En contraste subyugación política, o cambio de régimen en un Estado se oponen a la noción de independencia. (19)

Entonces, considerando las definiciones y la justificación dada por los poderes interventores el 13 de abril de 2018 en Siria, especialmente la justificación legal sostenida por el Reino Unido sobre la doctrina de la intervención humanitaria, ¿podemos decisivamente defender que la intervención fue ilegal y sin argumentos válidos y creíbles? Es difícil de aceptar una respuesta positiva a esta pregunta.

En efecto, considerando que el uso sistemático del veto ruso ha paralizado al Consejo de Seguridad y no se ha encontrado una solución alternativa práctica y viable para detener las atrocidades y el uso de armas químicas contra la población civil, el uso de la fuerza por razones humanitarias es la alternativa viable. Las consecuencias de no actuar serían permitir que quien haya cometido el ataque quede impune. También la falta de actuación enviaría la señal de que los partidarios de la prohibición internacional de las armas químicas no se preocupan por la ley y su significado para el orden mundial.

Aún más, es difícil de aceptar que después de una operación militar transfronteriza, rápida y precisa, que respete los principios de proporcionalidad y distinción, estrictamente limitada en tiempo y por el alcance del objetivo de aliviar del sufrimiento humanitario contravenga los principios de integridad territorial e independencia política de un Estado estipulados en la Carta de la ONU. La intervención humanitaria no tiene por fin violar la integridad territorial e independencia política de un Estado, en consecuencia, es legal y consistente con los principios de la Carta. Tampoco es justificada sobre el derecho a la legítima autodefensa.  Así, la visión expansiva de la intervención humanitaria unilateral se aproxima mejor al significado ordinario de los vocablos contenidos en el Artículo 2(4), y al nuevo ambiente de seguridad, que la posición restriccionista.

Plausiblemente el Artículo 2(4) solo se limita a codificar la prohibición del uso de la fuerza cuando referida a la integridad territorial, independencia política o en otra manera inconsistente con la Carta de la ONU. En otras palabras, deben de existir otros usos legales de la fuerza; específicamente aquellos que no contravengan los casos cualificados por el Artículo 2(4). Después de todo el Artículo 2(4)  no afirma que “los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza” sino específicamente regula que  “los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.”

Finalmente, no existe nada en la Carta que explícitamente sancione la intervención humanitaria per se. La prohibición contenida en el Artículo 2(4) reiteradamente no es absoluta sino general que pretende prevenir el uso ilegal de la fuerza bajo las condiciones específicas determinadas en esa normativa, por lo tanto, la intervención humanitaria unilateral escapa a esas restricciones.

Notas

  1. Arms Control Association, ‘Timeline of Syrian Chemical Weapons Activity, 2012-201,’ https://www.armscontrol.org/factsheets/Timeline-of-Syrian-Chemical-Weapons-Activity.
  2. Resolución 2118 (27/09/2013), La situación en el Oriente Medio (Siria) – S/RES/2118, http://www.dipublico.org/13971/resolucion-2118-27092013-en-espanol-la-situacion-en-el-oriente-medio-siria-sres2118/.
  3. Supra nota 2.
  4. BBC News, Syria: Does Russia always use a veto at the UN Security Council?, 16 April 2018, http://www.bbc.co.uk/news/world-43781954
  5. Allison, R. (2013). Russia and Syria: Explaining alignment with a regime in crisis. International Affairs, 89(4), 795-823.
  6. Odendahl, Kerstin, ‘ESIL Reflection: National and International Legitimacy of Government’, Vol 4, Issue 5, http://www.esil-sedi.eu/node/983.
  7. Odendahl, Kerstin, supra nota 6; The Guardian, ‘Syria: Assad must resign, says Obama’, 19 Aug 2011, https://www.theguardian.com/world/2011/aug/18/syria-assad-must-resign-obama; The Wall Street Journal,  ‘World Leaders Urge Assad to Resign’, https://www.wsj.com/articles/SB10001424053111903639404576516144145940136; ‘Joint UK, French and German Statement on Syria’, 18 August 2011, https://www.gov.uk/government/news/joint-uk-french-and-german-statement-on-syria
  8. Véase Responsabilidad del Estado por Hechos Internacionalmente Ilícitos (AG/56/83). https://www.dipublico.org/4076/responsabilidad-del-estado-por-hechos-internacionalmente-ilicitos-ag5683/.
  9. Barcelona Traction, Light and Power Co., (Belg. v. Spain), 1970 I.C.J. 33, 1 33-34 (Feb. 5); Sima, Bruno, Nato, the UN and the Use of Force: Legal Aspects, 10 European. Journal of International Law, Vol. 1, No. 2 (1999).
  10. Boeglin, Nicolas, ‘Bombardeos de EEUU, Francia y Reino Unido en Siria y Derecho Internacional: un breve análisis’, El Mundo, 15 abril 2018, https://www.elmundo.cr/bombardeos-de-eeuu-francia-y-reino-unido-en-siria-y-derecho-internacional-un-breve-analisis/.
  11. Boeglin, supra nota 9.
  12. Boeglin, supra nota 9.
  13. Arms Control Association, supra nota 1.
  14. Boeglin, supra nota 9; Policy paper: Syria Action – UK government legal position, https://www.gov.uk/government/publications/syria-action-uk-government-legal-position/syria-action-uk-government-legal-position.
  15. The Telegraph, ‘’An Unequivocal Message’: How the World Reacted to the Syrian Airstrikes’, 15 April 2018, https://www.telegraph.co.uk/news/2018/04/14/unequivocal-message-world-reacted-syrian-airstrikes/.
  16. UN News and Media, ‘Following Air Strikes against Suspected Chemical Weapons Sites in Syria, Security Council Rejects Proposal to Condemn Aggression’  , 14 April 2018 https://www.un.org/press/en/2018/sc13296.doc.htm.
  17. Arauz Cantón, B., “La Legalidad de los Ataques Militares Estadounidense contra Bases Aéreas Sirias bajo el Derecho Internacional’, OPI, 8 de mayo de 2017, http://opi.ucr.ac.cr/node/910
  18. Kirkpatrick Jeane J. & Gerson, Allan, The Reagan Doctrine, Human Rights, and International Law, in Right v. Might, at 25-26. (citando a H. Lauterpacht, International Law and Human Rights, 145-146 (1968 ed.).
  19. Real Academia Española, http://dle.rae.es/?id=DgIqVCc; Cambridge Dictionary, https://dictionary.cambridge.org/.