La ONU advierte que la Autoridad Palestina está al borde del colapso

Un documento presentado por la ONU revela la dificil situación que atraviesa la Autoridad Palestina (AP) y advierte sobre un posible colapso de esa organización y el ascenso de factores terroristas en su lugar.

El informe, que fue escrito por el Órgano Especial de la (UNSCO) para el proceso de paz en Medio Oriente fue presentado al Comité de Coordinación y Enlace de la organiziación en Bruselas.

Según informó Israel Hayom, se expresó preocupación por la situación de la Autoridad Palestina y los «desafíos económicos, políticos y de seguridad sin precedentes a los que la AP se enfrenta».

El documento sostiene que la AP sufrió un duro golpe económico por la decisión israelí de no transferir parte del dinero de los impuestos, por el apoyo financiero otorgado por Ramallah a terroristas y sus familiares.

El informe argumenta que debido a la negativa de enviar fondos fiscales recaudados por Israel y una reducción significativa por parte de los Estados Unidos, la Autoridad Palestina perdió el 65 por ciento de sus ingresos y ahora se ve obligada a reducir significativamente su actividad en el campo de la seguridad, lo que fortalece a los grupos extremistas y les otorga mayor libertad de acción, advierte el documento.

El documento también se refiere a la difícil situación humanitaria en la Franja de Gaza y sostiene que el envío de dinero qatarí no mejoró la economía en ese enclave costero.

Según lo redactado, el bloqueo israelí es el causante de la crisis en Gaza, pero a su vez, remarca de manera clara que acusa al Gobierno de Hamás de derrocar el estado de derecho en ese territorio palestino y del aumento de posibilidades de nuevos enfrentamientos con Israel.

Por último, el informe ofrece una serie de medidas para fortalecer a la Autoridad Palestina y mejorar la situación humanitaria en la Franja de Gaza.

A su vez aclara que, si las partes no toman las medidas necesarias para avanzar en el proceso de paz, la probabilidad de una nueva escalada, así como el aumento de las actividades terroristas en la región, aumentarán.

Fuente: Agencia Judía de Noticias.

La ilusión de separación espacial israelí-palestina

Por: Maj. Gen. (res.) Gershon Hacohen a través de BESA / Traducción Dori Lustron.

La situación en la Franja de Gaza desde la desconexión de 2005 desacredita tres supuestos fundamentales que se han vuelto axiomáticos en el discurso de seguridad israelí:

1-Que la separación total entre israelíes y palestinos inevitablemente mejorará la seguridad y la estabilidad.

2-Que las IDF ganarán cómodamente cualquier enfrentamiento futuro en los territorios evacuados.

3-Que la actividad militar israelí en los territorios anteriormente ocupados gozará de una legitimidad y apoyo internacional masivos.

Desde la retirada apresurada de Israel del Líbano en mayo de 2000, ha sido axiomático entre los responsables de la toma de decisiones israelíes que la separación espacial entre israelíes y palestinos es un interés israelí vital, incluso si no va acompañado de un acuerdo de paz. En línea con este pensamiento, a los israelíes se les prometió reiteradamente que la implementación de la separación espacial, incluida la eliminación de judíos de estos territorios y la construcción de una valla de seguridad, reduciría la fricción diaria y crearía una situación de seguridad más estable y segura.

Trece años después de la desconexión unilateral de la Franja de Gaza, existe evidencia empírica para identificar el lugar donde se desarrolló una situación de seguridad más viable. ¿Está en el territorio donde se ha efectuado la separación completa, o en Cisjordania, donde prevalece la visión de separación parcial del Primer Ministro Yitzhak Rabin?

Desde la Operación Escudo Defensivo en 2002, las fuerzas de seguridad israelíes han llevado a cabo actividades regulares de contraterrorismo en toda Cisjordania como una cuestión de rutina. Generalmente autorizada por el Comando Central y el Shin Bet sin la necesidad de la aprobación de los niveles políticos, esta actividad rutinaria le ha dado a las fuerzas de seguridad libertad de acción y flexibilidad operativa que, junto con otros factores, ha asegurado la relativa calma y estabilidad en la Margen Occidental.

Imagine, por ejemplo, el lanzamiento de bombas incendiarias de cometa / globo desde el suburbio Tzur Baher de Jerusalén a los barrios judíos de la ciudad. La IDF o la Policía de Israel enviarían un par de Jeeps al vecindario y neutralizarían el incidente. En marcado contraste, la separación espacial total entre Gaza e Israel a partir de la desconexión del verano de 2005 ha negado la libertad de acción de las FDI más allá de la cerca fronteriza. No es que las capacidades generales de las FDI se hayan reducido, pero al transformar la Franja en una entidad terrorista indestructible que puede exigir un alto precio a las fuerzas invasoras israelíes, Hamas ha logrado colocar una “etiqueta de precio” estratégica en una amplia gama de actividades, salvo confrontación general.

Por ejemplo, a pesar de la eficacia del sistema israelí de Iron Dome, el arsenal de cohetes / misiles de Hamas limita la rutina operativa diaria de Israel, ya que los comandantes de las FDI deben considerar su posible empleo en diversos escenarios de confrontación. No es un secreto que el equilibrio de costos, riesgos y oportunidades que acompaña a la decisión de actuar en Gaza se ha vuelto infinitamente más complejo desde la retirada.

Tampoco debe olvidarse que una cerca fronteriza también puede beneficiar a Hamas. La valla ayuda a Israel en su esfuerzo por evitar la infiltración hostil en su territorio; pero también permite a Hamas fortalecerse y organizarse de forma segura bajo su ala protectora. De hecho, bajo los auspicios de la separación espacial, Hamas ha logrado construir una fuerza militar regular compuesta por batallones y brigadas, armada con un gran arsenal de cohetes / misiles subterráneos y respaldada por un sistema efectivo de comando y control. Nada de esto sería posible sin la plena realización del concepto izquierdista israelí de “ellos están allí y nosotros estamos aquí”. Esta es la fuente de la evidente diferencia entre la formidable posición militar de Hamas en Gaza y sus dificultades para desarrollar su fuerza en la Margen Occidental.

La situación que se ha desarrollado en la Franja de Gaza desde la desconexión de 2005 desmiente tres supuestos fundamentales que se han convertido en axiomáticos en el discurso de seguridad israelí en las últimas dos décadas: que la separación total entre israelíes y palestinos inevitablemente mejorará la seguridad y la estabilidad; que las IDF ganarán cómodamente cualquier enfrentamiento futuro en los territorios evacuados; y que la actividad militar israelí en los territorios anteriormente ocupados gozará de una legitimidad y apoyo internacional masivos.

Estas son solo algunas de las principales consideraciones que deberían ser sopesadas seriamente por los políticos israelíes antes de comprometerse con “separaciones espaciales” aún más desastrosas en Cisjordania y Jerusalén.

Una versión diferente de este artículo fue publicada en Israel Hayom el 7 de julio.

***Maj. Gen. (res.) Gershon Hacohen es investigador sénior en el Centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos. Sirvió en el ejército israelí durante cuarenta y dos años. Él ordenó tropas en batallas con Egipto y Siria. Anteriormente fue comandante de cuerpo y comandante de las Fuerzas Armadas de las FDI