El ocaso del Sultán

Por David Castillo Fernández, Estudiante Relaciones Internacionales Universidad Internacional de las Américas

  • La arriesgada política internacional de Erdogan aumenta tensiones en una región convulsa como Medio Oriente.
  • Su estrategia le ha generado fuertes crispaciones con Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos.

Erdogan se ha convertido a lo largo de sus más de 15 años en la cúpula del Gobierno de Turquía en un líder incontestable dentro de la política interna del país. Dirigió un país con una consolidada estabilidad dentro de un régimen político parlamentario con el cargo de Primer Ministro desde el año 2003 cuando vence en las elecciones parlamentarias y posteriormente en el año 2014 se convierte en Presidente de la República, con lo que inicia un proceso de reforma constitucional para dar un mayor protagonismo a la Jefatura del Estado y convertirse en un sistema presidencialista, estas modificaciones fueron aprobadas en el año 2017, tanto en el parlamento como en referéndum.

            Ni siquiera el intento de Golpe de Estado perpetrado en el año 2016 debilitó su posición como hombre fuerte de Estado dentro de la estructura de Turquía, pero podría ser su estrategia agresiva de política exterior desarrollada en los últimos años en Medio Oriente y el Norte de África su perdición.     

            Turquía se ubica en un espacio de vital importancia geoestratégica, se encuentra en dos continentes, su ciudad más importante Estambul se encuentra en territorio europeo y el resto, la Península de Anatolia, se ubica en Asia. Además de ello, el Estrecho del Bósforo ubicado en su territorio, es el que une al Mar Negro con el Mediterráneo. Por lo que con estas decisiones en los últimos tiempos, ha generado importantes tensiones y dificultades en sus relaciones con la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia y países influyentes del Medio Oriente y el Norte de África.

            La Guerra Civil en Siria, país vecino de Turquía, dio una oportunidad a Erdogan de posicionar sus tropas en el límite entre ambos países y de atacar a uno de sus mayores enemigos, que es interno y externo, la población kurda. La fuerte represión dentro del mismo territorio turco y las constantes avanzadas dentro de territorio sirio para atacar a los bastiones kurdos que se enfrentaban en ese momento tanto al Gobierno de Al-Asad como al Estado Islámico.

            Estas intromisiones en el territorio kurdo han provocado una escalada de tensiones entre Erdogan y Putin que han parecido una montaña rusa en los últimos tiempos pero que están llegando a un punto álgido en este año, según lo anotado por el Diario El País de España, en nota del 12 de febrero titulada “La escalada en Siria tensa la relación entre Turquía y Rusia”, comenta lo siguiente, “Recep Tayyip Erdogan ha roto su moderación hacia Rusia. El presidente turco ha acusado este miércoles a Moscú de participar en la “masacre” de civiles junto a las fuerzas de Bachar el Asad en la provincia siria de Idlib y criticó las “promesas incumplidas” del Kremlin. Rusia respondió acusando a Turquía de no cumplir con los acuerdos destinados a contener las hostilidades en la volátil región y de agravar la situación. Una escalada de ásperos comentarios entre Ankara y Moscú, que hasta ahora han mantenido una alianza diplomática —aunque incómoda porque apoyan a bandos opuestos— para trazar las directrices de una eventual paz en Siria. Ahora, la relación se está agriando.”

            Y en los últimos días, el conflicto aumenta y Erdogan decide no solo mantenerse en Idlib, que es uno de los últimos bastiones de la oposición al Gobierno de Al-Asad, si no que ha aumentado su presencia militar en la ciudad, lo que ha tensionado aún más la frágil cuerda que sostiene la “alianza” entre Moscú y Ankara.

            Pero este no es el único flanco abierto del “Sultán”, el tema de los refugiados sirios que cuentan miles y que intentan desde hace años cruzar a las fronteras de la Unión Europea, llegando a Grecia, han provocado otra escalada de tensiones y amenazas, debido a que el Gobierno Turco asegura que ya no puede sostener a los refugiados e información a la que han accedido distintos medios de comunicación confirma que hasta las mismas autoridades turcas han impulsado a los refugiados a salir de su país. Esto pese a que el encargado de las relaciones internacionales de la UE, Josep Borrell confirma que desde 2016 existe un acuerdo migratorio entre ambos países que Turquía está incumpliendo.

            A los anteriores conflictos también se debe sumar otra intervención de Erdogan, ahora en el norte de África, específicamente en el conflicto interno de Libia, que ha provocado importantes tensiones con países como Egipto, Arabia Saudí y Emiratos Árabes que en esta situación cuentan con el aval de Rusia. Informaciones internacionales confirman un acercamiento entre la facción del Ejército de Liberación Nacional Libio de Haftar con el Gobierno Sirio de Al-Asad y también un llamado explícito de Haftar en apoyo al Gobierno de Grecia que está enfrentando el tema migratorio sirio.

            El liderazgo fuerte y retador de Erdogan le ha dado importantes réditos como mantenerse en la primera línea del gobierno turco por más de 15 años, pero su desgaste se percibe tanto en el aspecto nacional donde en las últimas elecciones municipales fue derrotado en las ciudades grandes resaltando Estambul, como en el ámbito internacional donde en los últimos años ha convertido a su país en un foco de conflictos y tensiones siendo una zona de contacto y conexión entre importantes partes del mundo (Europa, Rusia y Medio Oriente), por eso considero que si no hay un cambio de rumbo, de actitudes y comportamientos de ultraliderazgo personalista por parte de Erdogan, nos acercamos al ocaso del “Sultán” de Turquía.

Idlib y el colapso de la política exterior de Erdogan

Semih Idiz

Las implicaciones de las consecuencias turco-rusas sobre Idlib van más allá de Siria y representan un colapso del enfoque de la política exterior impulsado por el islamista del presidente Recep Tayyip Erdogan.

Turquía es un país aislado hoy que tiene vínculos de confrontación con Estados Unidos y Rusia, así como con el mundo árabe y Europa. Está tratando de garantizar sus intereses vitales de seguridad en este difícil contexto.

Pero los pocos amigos que le quedan a Ankara, como Qatar, Pakistán o Azerbaiyán, no le brindan a Turquía ningún valor estratégico que pueda fortalecer su mano contra sus adversarios.

La única opción que tiene Erdogan es tratar de enfrentar a Estados Unidos y Rusia, como lo ha estado haciendo durante algún tiempo, pero este enfoque también parece haber seguido su curso.

La belicosidad de Erdogan en las relaciones internacionales y el desdén por las sutilezas diplomáticas, así como el consejo de diplomáticos profesionales, puede ir bien con sus partidarios acérrimos.

Sin embargo, un número cada vez mayor de analistas turcos, incluidos algunos ex partidarios de Erdogan, creen que la situación que Ankara se encuentra en Siria en particular es en gran parte, si no totalmente, autoinfligida.

También temen que surja una debacle similar en Libia, donde los soldados turcos también han comenzado a sufrir pérdidas. 

Hace solo cuatro meses, justo antes de que Erdogan ordenara el lanzamiento de la Operación Primavera de Paz de Turquía contra las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) apoyadas por Estados Unidos en el noreste de Siria, se especuló sobre una posible confrontación entre las fuerzas turcas y estadounidenses.

Al mismo tiempo, los «lazos estratégicos» que Turquía estaba aparentemente desarrollando con Rusia estaban siendo promocionados por el ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, como «inquebrantables».

Ankara esperaba que estos vínculos contrarrestaran el deterioro de la relación de Turquía con Occidente, y especialmente con Estados Unidos. 

La decisión de Erdogan de comprar sistemas de defensa aérea S-400 de fabricación rusa, por encima de las objeciones de los aliados de la OTAN en Turquía, también se consideró más un acto de desafío a Occidente que un movimiento coherente basado en una lógica militar sólida.

El mayor error de cálculo de Erdogan está demostrando ser la confianza que depositó en Rusia. 

Incluso después de que la situación en Idlib se calme, como es probable que suceda eventualmente (aunque probablemente a un costo para Turquía) dado que una guerra turco-rusa no es algo que Ankara pueda soportar, las grietas en la relación permanecerán.

Dicho de otra manera, las cosas en Siria han cambiado nuevamente para Ankara solo cuatro meses desde que se enfrentaba a los Estados Unidos al este del río Eufrates.

Erdogan ahora señala con un dedo acusador a Rusia y se refiere a ella en términos apenas encubiertos como agresor. Mientras tanto, ha recurrido nuevamente a los Estados Unidos en busca de apoyo, incluso pidiéndole que despliegue misiles Patriot contra la amenaza sirio-rusa.

No sorprende que algunos comentaristas cínicos sugieran que, en lugar de buscar patriotas estadounidenses, Ankara debería desplegar los S-400 rusos para evitar la amenaza de Siria.

La campaña de Turquía en Idlib contra el ejército sirio ya le ha costado la vida a 18 soldados y contratistas militares turcos, algunos asesinados por el poder aéreo ruso.

Se espera que las bajas aumenten en los próximos días y semanas, ya que Erdogan está decidido a seguir adelante con lo que la oposición cree que es su guerra, no la de Turquía.

El veterano comentarista político Fikret Bila dijo que cree que esta es una guerra que Erdogan no puede ganar. Argumentó que los principales objetivos de Turquía en Siria son derrocar al régimen de Assad y asegurar una voz para los islamistas radicales en ese país. Bila no cree que estos objetivos sean alcanzables.

«Derrotar al ejército sirio, que Rusia apoya … no parece estar dentro del alcance de la posibilidad», escribió Bila en su columna para el portal de noticias independiente T24.

Fehmi Koru, otro columnista veterano que una vez estuvo cerca de Erdogan y del gobernante Partido Justicia y Desarrollo, también es pesimista sobre el éxito de las políticas de Erdogan.

Refiriéndose a la vacilación de Ankara entre Washington y Moscú, Koru duda que cualquier resultado que pueda considerarse una «victoria» para Turquía se obtenga de este enfoque.

«Me temo que las políticas que Turquía ha implementado en Siria desde 2011 … resultarán en un fracaso», escribió Koru en su blog personal . 

Erdogan está claramente molesto por comentarios tan desalentadores. Para apuntalar el apoyo interno a su política siria, ha elevado el compromiso de Turquía en Siria al nivel de la Guerra de Independencia turca de 1919-1922.

En su discurso a los miembros del partido el 15 de febrero donde hizo este comentario, Erdogan también repitió su ultimátum a Siria para que sus fuerzas regresaran a la línea de alto el fuego acordada con Rusia en Sochi, Rusia, en septiembre de 2018.

Advirtió que si el ejército sirio no se retiraba a fines de febrero , Turquía lo obligaría a hacerlo militarmente. «Estas personas son nuestros hermanos y no los abandonaremos a la misericordia y la persecución de los tiranos», dijo Erdogan.

«Estamos preparados para morir por esto si es necesario», agregó Erdogan.

También ha subrayado en sus diversos discursos públicos que Turquía no puede hacer frente a los cientos de miles de refugiados acumulados en sus fronteras tras el ataque del régimen respaldado por Rusia en Idlib.

Su intento de equiparar el compromiso de Ankara en Siria con la Guerra de Independencia de Turquía no convence a todos. El comentarista político Murat Yetkin subrayó la gran exageración que conlleva esta analogía. «Sin ofender, pero está mal que el presidente Erdogan vea la Guerra de la Independencia procesada por Mustafa Kemal Ataturk y sus amigos por la liberación de la patria y el establecimiento de la república, con lo que está sucediendo en Siria e Idlib», Yetkin escribió en su blog Yetkin Report .

Yetkin agregó que el enfoque de Erdogan también era problemático porque involucra operaciones militares en el territorio de otro país, lo que, dijo, plantea «problemas legales internacionales de acuerdo con las reglas establecidas por las Naciones Unidas».

Erdogan, por supuesto, está justificado en sus preocupaciones sobre una nueva inundación de refugiados sirios. La mayoría de los turcos también están profundamente preocupados por esto. Actualmente, Turquía alberga hasta 4 millones de sirios y la carga está creciendo.

Sin embargo, muchos no ven cómo Erdogan espera resolver el problema de los refugiados yendo a la guerra contra el régimen sirio cuando podría estar hablando con él para trazar un rumbo racional.

Erdogan, sin embargo, rechaza cualquier noción de hablar con el presidente sirio Bashar al-Assad. Imbuido de una firme perspectiva ideológica basada en sunitas y una simpatía innata por la Hermandad Musulmana en todas sus formas, Erdogan cree que hablar con Assad sería una traición a sus correligionarios. Assad es un alauita; Los alauitas son una rama del Islam chiíta.

En cambio, Erdogan continúa enviando refuerzos a las pocas secciones de Idlib que Turquía aún controla con el apoyo del Ejército Nacional Sirio que financia y suministra, y una variada tripulación de combatientes yihadistas.

Erdogan también está cerrado a todos los llamados internos de la oposición para retirar las fuerzas turcas de Siria, ya que esto equivaldría a admitir la derrota. Tal como están las cosas, sus problemas políticos en el país por una serie de razones económicas y políticas están aumentando.

Los embajadores jubilados Ali Tuygan y Yusuf Buluc subrayaron en un artículo escrito conjuntamente que «el defecto más llamativo» de la política siria de Erdogan es «su falta total de respaldo nacional».

“El presidente Erdogan ha dicho que las operaciones militares pueden comenzar en cualquier momento. Sin embargo, los turcos apenas saben hacia dónde se dirige el país, excepto que sus hijos estarán expuestos a daños mortales si Damasco no presta atención a la advertencia ”, escribieron Tuygan y Buluc en su blog Diplomatic Opinion .

«Al menos en este momento crítico, el pueblo de Turquía tiene derecho a saber exactamente cuáles de sus intereses serán atendidos, qué causas se perseguirán, qué instrumentos se utilizarán ya qué costo», agregaron.

Indicando que el intento de Turquía de cambiar el régimen en Siria había fallado, Tuygan y Buluc dijeron: «Es hora de que el gobierno turco baje y enfrente la realidad en el terreno».

Recomendaron una retirada de las fuerzas turcas de Idlib y un retorno a la vía diplomática.

Sin embargo, enfrentar la realidad en el terreno en Siria nunca fue el punto fuerte de Erdogan. 

Tal como están las cosas, parece decidido a arrastrar a Turquía al atolladero. Si gana, se asegurará una victoria masiva para sí mismo. Sin embargo, si pierde, el país pierde con él.

Fuente: Al Monitor

Presencia militar turca en el Levante: el Leitmotiv Kurdo

Por Emile Bouvier*

«Erradicaremos la amenaza terrorista al este del Éufrates», dijo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el 26 de julio en uno de sus discursos deliberadamente beligerantes, al que está acostumbrado desde la reanudación de las hostilidades con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el verano de 2015 (1).

Aunque estas amenazas no siempre se tomaron en serio al principio (2), el lanzamiento de las diversas ofensivas turcas, contra todo pronóstico (3), finalmente convenció al presidente turco de la seriedad de sus palabras: Operación «Garra «, Lanzado el 27 de mayo de 2019, seguirá a la ofensiva» Olive Branch «lanzada el 20 de marzo de 2018 y al Escudo del Éufrates antes, el 24 de agosto de 2016.

Aunque se han atribuido diferentes objetivos operativos y estrategias distintas a estas operaciones, todas comparten el mismo denominador: la lucha contra los movimientos armados kurdos, entre los cuales el PKK y su filial siria, el PYD (Partido del unión democrática), mejor conocida a través de su ala armada de las YPG / YPJ (Unidades de Protección Popular).

Hoy, en un momento en que las amenazas y los rumores de una nueva ofensiva turca en territorio sirio son cada vez más audibles, se necesita una actualización de la estrategia y los objetivos de Ankara: de hecho, si Las primeras operaciones tenían como objetivo contener la expansión territorial de los YPG, particularmente a lo largo de la frontera turca (I), las siguientes son parte de un deseo de ocupar la tierra y establecer un glacis protector para el Turquía en Siria (II).

I. Contener el creciente poder militar de los kurdos con un ejército perdedor: el desafío turco del período 2016-2018

La reanudación de las hostilidades entre el PKK y el ejército turco en el verano de 2015 marca un regreso a la insurgencia de tipo guerrillero, para lo cual Turquía tiene treinta años de experiencia. Sin embargo, la lucha fue muy violenta, y cada parte se benefició de dos años de negociaciones de paz para reconstruir sus fuerzas y arsenal. El PKK inicia un intento de insurgencia urbana para el que el ejército turco no estaba preparado: los combates en las calles de Diyarbakır, Sur o Nusaybin son destructivos para ambos bandos y para los civiles (4).

Después del fracaso de su estrategia de levantamientos urbanos, el PKK se retira a las montañas, incluido el Kurdistán iraquí, donde continúa la lucha. Sin embargo, un año después de la reanudación de las hostilidades el 15 de julio de 2016, un intento de golpe fallido ha cambiado el rumbo. Parte de las fuerzas armadas turcas, incluida la Fuerza Aérea (5), está aumentando con el objetivo de derrocar al régimen de Recep Tayyip Erdogan. Ante la débil movilización de las fuerzas armadas turcas a favor del golpe, rápidamente se convirtió en un fracaso, después de causar la muerte de unas 251 personas e hirió a otras 2185.

Las autoridades turcas acusan rápidamente al movimiento «Hizmet» («Servicio» en turco), encabezado por el predicador musulmán Fethullah Gülen, de estar detrás de este intento de golpe. Este movimiento, cuyas ramificaciones se extendieron a todas las esferas de la sociedad, es por lo tanto objeto de una caza de brujas en Turquía y el mundo. Muy rápidamente, varias decenas de miles de funcionarios (maestros, magistrados, policías …) son relevados de su función en el momento en que se lleva a cabo una investigación, o incluso son detenidos directamente. Varios miles de personal de las fuerzas armadas turcas son suspendidos o arrestados; En proporción al tamaño del ejército turco, los oficiales de alto rango son particularmente blanco de estas detenciones, así como el personal de la fuerza aérea (6).

Históricamente uno de los pilares, si no la columna vertebral, de la República turca desde su creación por Mustafa Kemal Atatürk en 1923, el ejército turco ahora parece debilitado, tanto en términos de números, moral y gestión. Esta pérdida de velocidad se sentirá muy rápidamente durante la operación del Escudo del Éufrates («Fırat Kalkanı») el mes siguiente, 24 de agosto de 2016.

De hecho, después de derrotar a ISIS en Kobane en Siria en 2014 y obtener un apoyo masivo (7) de la Coalición Internacional, los YPG parecen casi inmutables: lanzan varias ofensivas exitosas contra Daesh y, en 2016, inician una «apisonadora» kurda: material y militarmente apoyada por la Coalición, los kurdos eliminan uno por uno sus fortalezas de Da’esh. En el verano de 2016, los kurdos están a punto de hacer una unión territorial entre el cantón de Afrin, al noroeste de Siria, y el de Kobané, en el norte. Un vasto territorio ocupado por Daesh, en el que se encuentran las ciudades de Al Bab, Jarabulus o Dabiq (8), separa los dos cantones.

Antes de que los kurdos pudieran unirse, lo que los llevaría a controlar toda la frontera turco-siria, Ankara decidió tomar medidas y lanzar sus tropas para atacar los territorios en poder de Daesh. pretexto para liberar estos territorios de la ocupación yihadista. El debilitamiento del ejército turco después del golpe de estado se siente y el progreso es lento, especialmente porque los auxiliares sirios del ejército turco carecen de entrenamiento y supervisión. Después de varios meses de intensos combates, el ejército turco sin sangre ha logrado su misión: los kurdos no han podido unirse y ya no podrán hacerlo. El 30 de marzo de 2017, Ankara termina oficialmente la Operación Escudo del Éufrates,

Al mismo tiempo, las actividades del ejército turco continúan en Turquía e Iraq, incluidas las operaciones especiales y los ataques aéreos destinados a destruir sus escondites de armas, campamentos y eliminar a sus combatientes (9). Poco a poco, la guerra de guerrillas kurda disminuye en intensidad en Turquía y se retira a Irak, en las montañas escarpadas del Kurdistán iraquí.

La fecha límite para las elecciones presidenciales turcas, programadas para el 24 de junio de 2018, junto con el control relativo de la guerrilla kurda en Turquía y el reempaque de tropas, llevó a Recep Tayyip Erdogan a considerar rápidamente una nueva ofensiva contra los kurdos, ahora comprometida en la liberación de los territorios en poder del Estado Islámico en el valle del Éufrates, es decir, en el sur de Siria.

II. El surgimiento de una dinámica de conquista territorial de áreas controladas por los kurdos (período 2018-2019)

El 20 de enero de 2018, las Fuerzas Armadas turcas lanzan la Operación «Rama de olivo» («Zeytin Dalı» en turco). El objetivo claro es expulsar a los combatientes de YPG del cantón de Afrin, retratados como milicias terroristas por el gobierno turco, y colocar en su lugar a los auxiliares sirios árabes leales a Ankara (10). La lucha también es particularmente dura (11): el terreno muy accidentado del cantón de Afrin (cuyas montañas se llaman acertadamente las «montañas kurdas») ofrece defensas naturales muy eficaces cuyas YPG se beneficia de manera muy eficiente. Consciente de los errores cometidos durante la Operación Escudo del Éufrates, el personal turco esta vez en el frente de los rebeldes sirios respaldados por Turquía para salvar a los soldados turcos. El apoyo aéreo turco será crucial hasta la captura de Afrin el 18 de marzo. Ante el despliegue de fuerzas especiales francesas y estadounidenses en la región de Manbij para disuadir a los turcos de continuar su ofensiva, este último se detuvo en el único cantón de Afrin. El noroeste de Siria está por lo tanto bajo el control de Ankara.

Luego, el estado turco organizó la ocupación territorial del cantón, instalando en particular familias de combatientes sirios en lugar de civiles kurdos que huyeron de los combates; Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), unos 167,000 kurdos han abandonado el enclave. Desde entonces, las ONG y los kurdos denuncian regularmente los actos cometidos por los rebeldes sirios en la zona, en los que las milicias pro-turcas reinarían un «clima de terror» contra los kurdos, según la ONG Amnistía Internacional en un informe. del 2 de agosto de 2018.

Continuando con esta dinámica de ocupación territorial, el 24 de mayo de 2019, los turcos lanzaron esta vez la Operación «Pata» («Pençe», en turco), en el Kurdistán iraquí. Esta operación difiere de todas las demás realizadas hasta ahora por Turquía en territorio iraquí, porque Ankara hasta ahora se ha contentado con operaciones especiales y ataques aéreos, guiados por puestos avanzados instalados en las montañas de Kurdistán con aguas abajo de las autoridades locales (12), ansiosas por debilitar al PKK como una molestia. Esta vez, la operación Griffe tiene como objetivo ocupar el suelo, para evitar que el PKK se mueva libremente nuevamente; La idea es crear una zona de amortiguación en el norte de Iraq para evitar que los combatientes del movimiento kurdo realicen ataques en suelo turco.

Esta operación, cuya primera fase finalizó el 12 de julio de 2019, es un éxito mundial para Ankara. La región de Hakurk, en el noreste de Iraq, en la región trifronteriza de Iraq, Irán y Turquía, ahora está controlada por el ejército turco. La segunda fase, iniciada a raíz de la primera, es esta vez para extender este control más al oeste, en la región de Amedi y Dohuk. Una campaña intensiva de ataques aéreos ha dado paso a esta nueva fase y aún continúa, en paralelo con las operaciones en tierra.

El principal enlace fronterizo que aún está en manos de los kurdos es el norte y el noreste de Siria, desde Kobane hasta Al Malikiyah. El gobierno turco ha amenazado, desde el final de la Operación Rama de Olivo, atacar estos territorios, hasta ahora salvaguardados por la presencia militar de la Coalición. Sin embargo, el reciente deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Turquía (13) podría llevar a Ankara a lanzar su ofensiva contra los kurdos sirios, apostando por la inmovilidad de la comunidad internacional (14).

En cualquier caso, el ejército turco ya ha comenzado el despliegue de sus tropas en la frontera, especialmente frente a las ciudades sirias kurdas de Kobane, Tall Abyad y Ras al Ain. Las tropas turcas establecieron bases allí y fortalecieron sus posiciones, en particular las de su arma autopropulsada T-155 Fırtına, orgullo de la producción industrial turca utilizada masivamente durante la ofensiva contra Afrin (15). El objetivo de esta operación sería «completar» la banda territorial ya iniciada en el oeste de Siria con las operaciones Rama de Olivo y Escudo del Eufrates. Invocando el Acuerdo de Adana de 1988 que otorga a Turquía el derecho de intervenir militarmente a menos de cinco kilómetros del territorio sirio (16),

Conclusión

Al hacerlo, Turquía justificaría su intervención sobre la base del derecho a la legítima defensa y el derecho internacional; Siria, que sin embargo ha expresado su hostilidad hacia todas las intervenciones militares turcas, solo podrá ver la «legalidad» de la operación de Ankara, como parte de un acuerdo firmado por los dos países. Sin embargo, la presencia de las fuerzas de la Coalición a lo largo de la frontera en el lado sirio, incluida la realización de patrullas de vehículos militares en la parte superior de las cuales aparentemente ondea banderas estadounidenses, puede disuadir a los turcos de llevar a cabo una operación que podría percibirse. tiempo, no solo como una provocación, sino como un peligro real para los soldados de la Coalición.

Fuente: Les cles du Moyen Orient

(*) Emile Bouvier es estudiante de la Universidad de París

(**) Las opiniones acá contenidas no representan el pensamiento de todos los miembros del Centro Costarricense de Estudios Interdisciplinarios Sobre Israel y Medio Oriente.

Para leer sobre Claves para el Medio Oriente: 
 ¿Qué pasará con los kurdos en Siria ocho años después de la revolución siria? 
https://www.lesclesdumoyenorient.com/What-to-be-for-Kurdes-de-Syrie-huit-ans-after-the-Syrian-revolution.html 
  Entrevista con Hamit Bozarslan sobre la situación de los kurdos en Irak y Siria 
https://www.lesclesdumoyenorient.com/Maintenance-with-Hamit-Bozarslan-on-the-situation-of-Kurdes-inIra-and-Syria.html 
  El papel de Turquía y la cuestión kurda en los conflictos iraquíes y sirios. Parte I: Ankara vs Damasco 
https://www.lesclesdumoyenorient.com/The-role-of-Turkey-and-the-the.html 
 Los kurdos, desde un estado de personas marginadas hasta el de jugadores estratégicos clave. Un pueblo estratégicamente ineludible (2/2) 
https://www.lesclesdumoyenorient.com/The-Kurdes-of-a-poor-status-marginalizes-at-the-strategic-action-of-speople-2953.html 
  Dorothée Schmid , Turquía en 100 preguntas https://www.lesclesdumoyenorient.com/Dorothee-Schmid-Turkey-in-100-questions.html

Bibliografía: 
 KASAPOĞLU, Can, ÜLGEN, Sinan y PRESIDENTE, EDAM Operación Rama de olivo: una evaluación político-militar. Centro de Estudios de Economía y Política Exterior (EDAM), 2018. 
 SHIELD, Operaciones Eufrates y RAMA, Oliva. Evaluación del ejército turco posterior al 15 de julio. 2019. 
 CALHO, Julio Miranda. Inestabilidad en el sur. Asamblea Parlamentaria de la OTAN, 2018. – ROUHI, Mahsa. Tensiones entre Estados Unidos e Irán y el factor del petróleo. Survival, 2018, vol. 60, núm. 5, pág. 33-40. 
 PELINO, Elettra. La operación militar turca de 2018 en el norte de Siria: la ambigua Realpolitik de Turquía entre Estados Unidos y Rusia. 2018. 
 FAVIER, Agnes. Siria después del estado islámico: «¿Todo tiene que cambiar, para que todo pueda permanecer igual»? 2018. 
 HOFFMANN, Clemens. ¿Neo-otomanismo, eurasianismo o asegurar la región? Una visión más larga sobre el intervencionismo de Turquía. Conflicto, seguridad y desarrollo, 2019, vol. 19, núm. 3, pág. 301-307. 
 HALLINAN, Conn y col. El tablero de ajedrez sirio. Socialista Australiano, 2018, vol. 24, núm. 3, pág. 13. 
– COSTEA, Cătălin, y col. EUPHRATES SHIELD: UN ANÁLISIS DE LA INTERVENCIÓN DE TURQUÍA EN SIRIA. En: Conferencia Científica Internacional Estrategias XXI-Volumen 1. Editorial de Defensa Nacional «Carol I», 2018. p. 47-58. 
 SLEE, Chris y col. Turquía aumenta la intervención militar en Irak. Green Left Weekly, 2019, n. ° 1225, p. 12.

Sitografía: 
 jefes militares turcos discuten posible ofensiva en Siria, Reurers, 25/07/2019 
https://www.reuters.com/article/us-syria-security-turkey/turkish-military-chiefs-discuss-possible-offensive- in-syria-idUSKCN1UK17L 
  ¿Las fuerzas armadas turcas golpearon un hospital en Afrin? ; Ahval News, 17/03/2018 
https://ahvalnews.com/afrin/did-turkish-armed-forces-hit-hospital-to-hospital-afrin 
  El fuego de artillería turco hiere a seis en el centro de la ciudad de Afrin, ANF News, 21 / 02/2018 
https://anfenglish.com/rojava-northern-syria/turkish-artillery-fire-wounds-six-in-afrin-city-centre-25049 
  Turquía ‘borrará’ las fuerzas kurdas al este del Éufrates – Erdoğan, Ahval Noticias, 26/07/2019
https://ahvalnews.com/turkey-syrian-kurds/turkey-will-obliterate-kurdish-forces-east-euphrates-erdogan 
  Turquía Purga | Supervisión de abusos contra los derechos humanos en el golpe posterior a  Turquía 
https://turkeypurge.com/ 
 Tiro de Turquía: ¿Quién estuvo detrás del intento de golpe de Estado en Turquía? – BBC News, 16/07/2016 
https://www.bbc.com/news/world-europe-36815476 
  Afrin, civiles privados de sus derechos, Amnistía Internacional, 08/02/2018 
https: //www.amnesty .fr / conflictos-armas-y-poblaciones / noticias / afrin-the-civil-private-from-their-rights 
  PKK confirma la muerte del alto funcionario en Qandil después del ataque aéreo turco, Rudaw, 07/07/2019 
https: // www .rudaw.net / Inglés / Kurdistán / 070720191

Los partidos kurdos forman una alianza antes de las elecciones de marzo

Connor Hayes
Por Connor Hayes

El domingo 06 de enero, ocho de los principales partidos políticos kurdos en Turquía anunciaron que formarían una alianza antes de las elecciones del 31 de marzo de 2019.

La alianza se formará bajo el paraguas del Partido Democrático Popular (HDP), que emitió una declaración el domingo 06 de enero titulada «Los partidos kurdos se unen en una alianza electoral».

Los otros miembros de la alianza, llamados «Alianza de Elecciones del Kurdistán», se anunciaron el lunes 7 de enero en una conferencia de prensa conjunta en la ciudad de Diyarbakir, en el sureste del país, con los presidentes y copresidentes de cada partido. Los miembros de la alianza son los siguientes: el Movimiento Azadi, el Partido de las Regiones Democráticas (DBP), la Asociación Revolucionaria Democrática Kurda (DDKD), el Partido de los Humanos y la Libertad, el Partido Comunista del Kurdistán (KKP), la Plataforma Demócrata Kurdo (PDK). ), y el Partido Democrático-Turquía Kurdistán (PDK-T).

El propósito de la alianza es que el HDP pro-kurdo obtenga más votos en la región sudeste de Turquía, donde 95 de los 102 municipios de mayoría kurda han sido tomados por administradores nombrados (y no elegidos) por el Partido Justicia y Desarrollo de Erdogan (AKP) ). Erdogan comenzó a tomar medidas enérgicas contra los políticos del HDP tras el intento de golpe de Estado de 2016 en Turquía por sus presuntos vínculos con el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y desde entonces ha eliminado a más de 80 de los 103 alcaldes elegidos democráticamente del HDP, encarcelando a más de 60. Erdogan declaró el pasado mes de octubre, se haría cargo de cualquier municipio ganado por el HDP en las elecciones de marzo, llamando a los «terroristas» de los políticos por sus presuntos vínculos con el PKK. Con la alianza, los partidos kurdos esperan obtener representación política y evitar nuevos ataques por parte del AKP.

Esta noticia se produce después de que el AKP gobernante y el Partido Movimiento Nacionalista ultranacionalista de extrema derecha (MHP) anunciaron  en noviembre del año pasado que continuarían formando su alianza por primera vez antes de las elecciones del 24 de junio de 2018, supuestamente por temor a perder el control en Ankara. , Estambul y Diyarbakir. Según Rudaw , «los partidos kurdos celebraron reuniones similares [para formar una alianza] en el período previo a las elecciones parlamentarias y presidenciales de junio de 2018, pero no pudieron llegar a un acuerdo». Sin embargo, el HDP ganó el  11.7% de los votos en las elecciones de junio, superando de manera crucial el umbral del 10% para obtener escaños en el parlamento por segundo mandato consecutivo, lo que los convierte en el segundo partido de oposición más grande detrás del Partido Popular Republicano (CHP).

Hacia el final del año pasado, el HDP anunció que buscarían nuevamente establecer una alianza antes de las elecciones de marzo. En una conferencia de prensa en Diyarbakir el 27 de octubre de 2018, el copresidente de HDP, Pervin Buldan , dijo : “Las fuerzas hegemónicas se unen, así que ¿por qué los kurdos no se unen? Creo que tenemos que discutir este tema ”. Al parecer, las partes kurdas  comenzaron a reunirse para discutir una posible alianza en diciembre del año pasado.

Muchos han calificado la alianza como un gran paso adelante: en la conferencia de prensa del 7 de enero, el Copresidente de DBP, Mehmet Arslan, dijo que «tiene la esperanza de que este paso sea un paso importante para que los kurdos logren la unidad nacional» y el Presidente del KK, Sinan. Ciftyurek agregó que fue «un día histórico». El copresidente de HDP, Sezai Temelli, cerró la conferencia de prensa y declaró: «Este es un momento histórico, porque es una alianza electoral, pero es mucho más que eso». Es muy importante hacer este testamento a pesar de la animosidad contra los kurdos y las políticas promulgadas en las 4 tierras [de Kurdistán]. Creo que esta alianza crecerá y avanzará en el futuro ”. Sin embargo, la alianza no está exenta de controversia; un miembro del Movimiento Azadi, Sidki Zilan, supuestamente renunció por la alianza, citando diferencias éticas con el HDP.

Otro aspecto significativo de la alianza es que significa la cooperación entre el HDP y el PDK, el partido gobernante del Gobierno Regional del Kurdistán (KRG) del Kurdistán iraquí, liderado por el ex presidente del Kurdistán iraquí Masoud Barzani. Las partes han tenido numerosas diferencias en el pasado; por ejemplo , en agosto del año pasado, KDP, el servicio de inteligencia Parastin, detuvo a un miembro del HDP tres semanas después de deportar a otro. En la conferencia de prensa del lunes, el presidente del PDK-T, Mehmet Emin, insinuó que esta alianza podría representar a los dos partidos que se unen para trabajar en beneficio de todos los kurdos, declarando: «Debemos formar una mesa después de la elección y llevar una alianza al futuro en el marco de los principios de nuestra gente «.

La alianza también fue elogiada por HDP Selahattin Demirtas, quien fue candidato a la presidencia en las elecciones de junio de 2018 desde la prisión, llegando en tercer lugar con 8.4% de los votos. Según informes, Demirtas envió una carta a los líderes del HDP en apoyo de la alianza, afirmando que la responsabilidad de las regiones kurdas atacadas, como el Afrin, ocupado por los turcos en el norte de Siria, recae no solo en los «enemigos del pueblo kurdo», sino en el kurdo. Los políticos también. La Alianza de Elecciones de Kurdistán puede representar el hecho de que los representantes políticos kurdos asuman esta responsabilidad, y, uno podría esperar, podría indicar una unidad venidera de la expresión política kurda para el mejoramiento de las personas en todo Kurdistán.

Fuente: The Region