Los libaneses son pesimistas sobre la economía.

No es sorprendente que varias áreas en el Líbano hayan visto a los ciudadanos protestar contra los impuestos y las condiciones de vida. Los últimos resultados de la encuesta del Barómetro Árabe proporcionan una imagen detallada del resentimiento libanés hacia la economía, el gobierno y las instituciones estatales.

Estos son los aspectos más destacados:

Situación económica

Los libaneses son pesimistas sobre la economía y el futuro de la economía, lo que lleva a muchos a pensar en la inmigración. En particular, los jóvenes bien educados quieren emigrar, lo que puede conducir a una fuga de cerebros.


En general, dos tercios dicen que la economía es el desafío más importante del Líbano en 2018.


Pocos (14%) califican la economía positivamente, aunque este porcentaje ha aumentado en comparación con 2016 (+5 puntos).


Curiosamente, el número de personas menos educadas que consideran que la situación económica es buena es el doble que las personas con educación universitaria.


El optimismo sobre la economía sigue siendo bajo, y 1 de cada 10 dice que la economía mejorará en los próximos dos o tres años.

Percepciones de corrupción

La corrupción sigue siendo rampante, y el 91 por ciento dice que afecta a las instituciones estatales en gran o mediano grado. La percepción es que la corrupción es menor a nivel local, y es más probable que el Monte del Líbano diga que el gobierno local no es corrupto.

Solo el 27% dice que el gobierno está trabajando para erradicar la corrupción, aunque 18% más que la misma tasa en 2012.

La mayoría cree que es necesario pagar un soborno para obtener una mejor educación o servicios de atención médica. Vale la pena señalar que los jóvenes son los que tienen más probabilidades de pagar un soborno por mejores servicios.

Casi todos dicen que es necesario tener un método para conseguir un trabajo. Pero los libaneses consideran al mediador como una forma de corrupción en comparación con el hecho de que consideran pagar un soborno o comprar algo sabiendo que es robado, es una forma de corrupción.

La mayoría no cree que la religión sea una solución a la corrupción; dos tercios dicen que es probable que los líderes religiosos sean tan corruptos como los no religiosos.

Confianza en las instituciones

La confianza en las instituciones públicas clave es muy baja, y alrededor del 20% dice que confía en el gobierno, el parlamento o el poder judicial. Sin embargo, ha habido un aumento notable de 8 puntos o más en comparación con 2016 en el número de personas que dicen que las elecciones de 2018 han tenido un efecto positivo, aunque limitado, especialmente en la mejora de la confianza en el gobierno.

Los jóvenes y las personas mejor educadas tienen más probabilidades de tener más confianza en las instituciones públicas.

La confianza en la policía (48%) y el ejército (86%) se mantiene alta y estable.

La confianza en el sector privado es mixta, con un 40% de confianza en bancos y hospitales privados y la mitad en universidades privadas.

Desempeño del gobierno y la sociedad civil

Solo el 15% de los libaneses está satisfecho con el desempeño actual del gobierno, lo que representa un aumento de 7 puntos en comparación con 2016.

La mayoría de los libaneses informan que ahora es más fácil acceder a los servicios básicos que en el pasado, y la mayoría dice que pueden obtener documentos de identidad o recabar asistencia policial cuando sea necesario.

Por ejemplo, el porcentaje de libaneses que apoyan el argumento de que es más fácil obtener un documento de identidad aumentó en 26% en comparación con la situación en 2007.

Sin embargo, solo 1 de cada 5 dice que es fácil registrar un negocio u obtener un permiso de construcción.

Ha habido una disminución significativa de 29 puntos en la confianza en las organizaciones de la sociedad civil, en comparación con 2012. La tasa de confianza es más alta en Akkar y Bekaa. (48% comparado con el 20%).

Fuente: Barómetro Árabe

Traducción Libre CCEIIMO

De Romanos y Bárbaros

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George Chaya, Analista Internacional

La única democracia de los países árabes fue sistemática y progresivamente asesinada desde 1975 ante el silencio y la mirada de Occidente. Europa jamás condenó el “Libanicidio” árabe. No lo hizo cuando el 13 de octubre de 1990, el ejército sirio asesinó 927 cristianos en Beirut y secuestro otros 2073, de ellos 1036 continúan desaparecidos al día de hoy. Como respuesta el mundo miro hacia otro lado. La propaganda fóbica continua selectivamente dedicada a Sabra y Chatila sin mencionar masacres como los campamentos palestinos de Taal Al-Zatar o Borj Al-Barajneh; cuya responsabilidad próxima al ejército sirio y al grupo Amal, no hacen rentables las masacres, incluso si en estas murieron 11000 palestinos, como ocurrió.

Para los que rechazamos la violencia, es imposible soslayar la muerte de refugiados a manos de los milicianos de Elías Hobeika, quien decidió vengar por propia mano el magnicidio del presidente Bachir Gemayel, asesinado en un complot sirio-palestino ejecutado por Habib Chatouni, del Partido Nacional Socialista Sirio (PNSS) el 14 de septiembre de 1982, dos días antes de las matanzas. Sabra y Chatila forman parte de una página más de la tragedia de sangre inocente derramada en la guerra civil libanesa.

Esa tragedia incluye otros muchos actos de genocidio perpetrados desde el 3 de septiembre del 75 al 10 de junio de 1989 como: Deir Al-Ayach, Damour, Yieh, Cheka, Huche Baradah, Kab Elías, Aintoun, Jouneh, Khyam, Ka’as, Baalbeck, Batroun, Niha, Doumah, El Chouf y Zahle. Crímenes no mencionados y olvidados por el mundo, tal vez porque no puede culpar a Israel, tal vez porque no existían cadenas como CNN o Al-Yazira o tal vez porque los periódicos españoles no enviaban corresponsales a Beirut en ese tiempo. La selectiva memoria de organismos defensores DD.HH. y medios de prensa, se centra exclusivamente en Sabra y Chatila, los desgraciados hechos de 1982. Pero esta selectividad Occidental afecta a los propios palestinos, pues los defensores de los derechos humanos no hablan de otros crímenes que se repitieron en mayo de 1985, cuando el ejército sirio volvió a entrar en Chatila y asesino más de 600 palestinos en colaboración con la milicia chiíta Amal. Es curioso cómo si no hay un Israel cerca, no hay un sólo defensor de los derechos humanos tampoco.

El aquelarre de sangre de aquellos años marco también otras fechas dolorosas para el pueblo libanés. En septiembre del ‘83, 112 aldeas en Chouf fueron limpiadas étnicamente de cristianos por milicianos palestinos -incluido nuestro pueblo familiar, Dakkoum-. Entre el 25 y 28 de junio de 1978, un comando sirio al mando de Ali Dib, fusiló 243 civiles cristianos de Ka’as y Ra’as-Baalbeck, culpándoles de pertenecer a la resistencia cristiana; previamente, madres, esposas e hijas fueron violadas y sus propiedades incendiadas, ni un defensor de los derechos humanos levanto la voz.

En agosto de 1979, tropas sirias y guerrillas palestinas atacaron Nuha, Amioun y Trípoli, causaron 708 muertos, 1620 heridos y 49 secuestrados-desaparecidos. Entre 1979 y 1982, los asesinatos masivos, secuestros, torturas y el exilio de miles de libaneses cristianos dieron a la ocupación sirio-palestina el control casi total del país. La prensa libanesa se debatía entre la censura y los asesinatos de periodistas. El 24 de febrero de 1980, el presidente del sindicato de periodistas libaneses, Salem Laouzi, fue secuestrado por el Mukhabarat sirio; su cadáver, despedazado, apareció días después en el bosque Aramouni, ambas manos estaban desintegradas por ácido, un mensaje mafioso usual a los pocos periodistas libres que quedaban en Líbano, ese sería el final de cualquiera que con su pluma enfrentara la ocupación siria-palestina del país. Sin embargo, durante todos estos años, muchas ONG’s, la izquierda internacional y medios de prensa se han dedicado a la tarea de criminalizar solo a un sector, que sin duda y como todos, participó de aquel Libanicidio absurdo. Pero con operaciones de prensa adicta solo impiden el descanso en paz de casi doscientos mil hombres, mujeres, niños y ancianos asesinados en esa guerra estúpida. Al no narrarse la verdad se continúa con la injusticia.

La patológica parcialidad de sectores ideologizados no hace sino evidenciar su miopía hipócrita al momento de dar importancia a los muertos. Los falsos progresistas, siempre listos y complacientes en el apoyo de regímenes brutales y asesinos se reflejan en su propio espejo, gustan de vivir los beneficios de ser Romano, pero aplauden a los Bárbaros.

Líbano: el FMI pide recortes en el sector público

Prof. Said Chaya

El pasado 1 de abril, el primer ministro del Líbano, Saad Hariri, anunció a la población que se acercaban “decisiones difíciles” en materia económica. Finalmente, el 17 de abril se presentó la propuesta de presupuesto nacional que será elevada a la Cámara de Diputados, y contempla una baja del 12% al 9% del déficit en el sector público para el ciclo 2019-2020. La medida había sido solicitada por la Conferencia CEDRE, que agrupa a países donantes que colaboran con el desarrollo del Líbano, así como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Finalmente, el ministro de Finanzas, Ali Hassan Khalil, fue el encargado de explicar el 17 de abril el paquete de medidas, que incluye reducciones y congelamiento salarial por 24 meses y la prohibición de incorporar nuevo personal a la Administración Pública. Actualmente, el país cuenta con unos 150 mil empleados públicos y otros 100 mil jubilados del sector, entre los que se incluye al personal de las Fuerzas Armadas. Pero esto no es todo: algunas fuentes señalan que las próximas medidas incluirán el cierre de representaciones diplomáticas y el recorte de viáticos para viajes de funcionarios.

El Líbano tiene una de las deudas externas más importantes del mundo, sumado a una balanza comercial altamente deficitaria. Las remesas de los libaneses residentes en el exterior, una fuente de financiamiento fundamental para el país, están en proceso de desaceleramiento desde 2017. Según la consultora Goldman Sachs, la inestabilidad política ha hecho al país menos atractivo. El conflicto en la vecina Siria ha afectado al país enormemente: mientras que en 2011 las provisiones de crecimiento rondaban el 8% anual, se estima que este año el país no crecerá más allá del 1%.

Fuente: Instituto Rosario de Estudios del Mundo Árabe e Islámico

No hay menciones a la persecución de palestinos en el mundo árabe

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Por Khaled Abu Toameh

  • En el Líbano, los palestinos han estado enfrentando durante mucho tiempo leyes «discriminatorias y de apartheid» que les niegan los derechos básicos, incluido el acceso a docenas de profesiones especializadas, servicios de salud y educación. Según algunos informes, miles de palestinos han estado huyendo del Líbano en los últimos años como resultado de las difíciles condiciones económicas y las regulaciones gubernamentales que les niegan los derechos básicos.
  • En 2015, un tribunal saudí condenó a muerte al artista y poeta palestino Ashraf Fayadh por decapitación por «apostasía». Más tarde, sin embargo, el tribunal anuló la sentencia de muerte y la reemplazó con una pena de ocho años de prisión y 800 latigazos. La «evidencia» en contra de Fayadh se basó en los poemas incluidos en su libro Instructions Within , así como en publicaciones y conversaciones en las redes sociales que tuvo en una cafetería en Arabia Saudita.
  • Los líderes palestinos no parecen preocuparse por el sufrimiento de su pueblo a manos de los árabes. Sin embargo, estos mismos líderes son rápidos para condenar a Israel en casi todas las ocasiones y plataformas disponibles. Los líderes palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza están tan ocupados luchando entre sí (e Israel) que parecen haberse olvidado de los palestinos en los países árabes, que son asesinados, heridos y arrestados todos los días.

Arabia Saudita parece haberse unido a la lista de países árabes que maltratan a los palestinos.

En Siria, miles de palestinos han sido heridos, asesinados y arrestados desde el comienzo de la guerra civil en 2011. Las últimas estadísticas muestran que casi 4,000 palestinos, 3,920 para ser exactos, han sido asesinados en Siria en los últimos nueve años. mientras que otros 1.750 están detenidos en varias prisiones del gobierno sirio. Otros 323 palestinos han desaparecido durante el mismo período.

En el Líbano, los palestinos han estado enfrentando durante mucho tiempo leyes «discriminatorias y de apartheid» que les niegan los derechos básicos, incluido el acceso a docenas de profesiones especializadas, servicios de salud y educación. Según algunos informes , miles de palestinos han estado huyendo del Líbano en los últimos años como resultado de las difíciles condiciones económicas y las regulaciones gubernamentales que les niegan los derechos básicos.

Ahora parece que es el turno de Arabia Saudita de hostigar e intimidar a los palestinos.

Un informe en el sitio de noticias en línea Al-Khaleej con sede en el Golfo reveló que las autoridades sauditas han arrestado y aterrorizado a los palestinos que viven en el reino en las últimas semanas, mientras que la embajada palestina en Riyadh optó por no intervenir.

El informe señala que más de 30 palestinos, incluidos estudiantes, académicos y empresarios, han sido detenidos en secreto por las fuerzas de seguridad saudíes. Los saudíes, agregó el informe, también han amenazado con prohibir que docenas de palestinos abandonen el reino, mientras que muchos otros han sido despedidos de sus puestos de trabajo y se enfrentan a la deportación.

Fuentes palestinas dijeron que la represión contra los palestinos en Arabia Saudita comenzó hace nueve meses, pero se ha intensificado en las últimas semanas.

Saeed bin Nasser al-Ghamdi, una figura académica y de oposición saudí, revelóque las autoridades saudíes también han congelado las cuentas bancarias y confiscado propiedades pertenecientes a los palestinos en el reino. Él afirma que los palestinos fueron acusados de «simpatizar con la resistencia palestina, apoyar a Hamas y mostrar interés en Jerusalén y la Franja de Gaza.»

A principios de marzo, las autoridades saudíes anunciaron , sin proporcionar más detalles, que habían arrestado a seis palestinos en relación con delitos relacionados con la seguridad. Los palestinos se encontraban entre los 50 sospechosos con ocho nacionalidades diferentes arrestadas por los saudíes. Además de Arabia Saudita, los sospechosos restantes son de Egipto, Afganistán, Siria, Jordania, Yemen y Filipinas.

En esta etapa, no está claro si la represión de seguridad contra los palestinos en Arabia Saudita está relacionada con el arresto de los 50 sospechosos. Los palestinos insisten en que la represión comenzó mucho antes de los arrestos.

Las familias palestinas dijeron que sus hijos que residen en Arabia Saudita han sido sometidos a «interrogatorios humillantes» por parte de agentes de seguridad saudíes. «Los palestinos fueron amenazados y se les prohibió abandonar el reino», dijeron las familias citadas .

Como parte de la represión sin precedentes, las fuerzas de seguridad sauditas allanaron algunos hogares palestinos y realizaron «registros violentos» antes de detener a sus ocupantes. Los detenidos palestinos están recluidos en lugares no revelados, dijeron sus familias .

Nidal Hamideh, un palestino que vive fuera de Arabia Saudita, dijo que el 5 de abril, uno de sus familiares, Abu Fadi, fue arrestado después de ser convocado para ser interrogado. «Abu Fadi ha estado trabajando como empleado para una compañía saudí durante tres años», dijo Hamideh.

«Él y sus familiares son residentes legales de Arabia Saudita y nunca estuvo involucrado en ninguna actividad ilegal. Últimamente, Abu Fadi fue hostigado varias veces por las fuerzas de seguridad sauditas, que lo interrogaron sobre su residencia, trabajo e incluso afiliación política».

Hamideh dijo que los intentos de su familia de averiguar dónde estaba retenido Abu Fadi hasta ahora no han tenido éxito.

El Instituto Francófono de Libertades de París condenó las medidas «arbitrarias» de Arabia Saudita contra los palestinos en el reino como una «flagrante violación de las convenciones internacionales de derechos humanos». El instituto dijo que ha recibido testimonios y declaraciones que indican que en Arabia Saudita, en los últimos meses, decenas de palestinos han sido arrestados. Los saudíes, agregó, también han confiscado propiedades pertenecientes a los palestinos.

Uno de los palestinos a los que apuntaban los saudíes dijo al Instituto de París que se estaba interrogando a los palestinos sobre su apoyo a los grupos palestinos en la Franja de Gaza y por criticar las políticas del gobierno árabe hacia el problema palestino. «Las detenciones prolongadas sin cargos, juicio o comparecencia ante un juez son medidas arbitrarias que violan el derecho saudí y las normas internacionales de derechos humanos», el instituto dijo .

«La ofensiva contra la libertad de opinión y expresión viola las convenciones y leyes de derechos humanos y refleja la tiranía del régimen en Arabia Saudita, que niega las libertades públicas a sus ciudadanos y aquellos que vienen al reino».

El instituto de París expresó su profunda preocupación de que los detenidos palestinos estaban siendo sometidos a abusos generalizados, incluidos períodos prolongados de encarcelamiento sin cargos, juicio o asistencia legal, e instó a las autoridades sauditas a que pusieran en libertad de inmediato a todos los palestinos, pusieran fin a su prohibición de viajar y confiscaran sus propiedades, y para compensarlos por daños físicos y psicológicos.

En noviembre de 2015, un tribunal saudí condenó a muerte al artista y poeta palestino Ashraf Fayadh por decapitación por «apostasía». Más tarde, sin embargo, el tribunal anuló la sentencia de muerte y la reemplazó con una pena de ocho años de prisión y 800 latigazos. La «evidencia» en contra de Fayadh se basó en los poemas incluidos en su libro Instructions Within , así como en publicaciones y conversaciones en las redes sociales que tuvo en una cafetería en Arabia Saudita.

En los últimos años, las relaciones entre los palestinos y Arabia Saudita han sido extremadamente tensas, en particular después de los informes sobre un acercamiento entre los saudíes e Israel. Varios palestinos han recurrido a las redes sociales para hablar con los líderes sauditas de Badmouth y los han denunciado como corruptos, con retraso mental y traidores.

Por ahora, los funcionarios palestinos se niegan a comentar sobre informes sobre la represión contra los palestinos en Arabia Saudita. Los dignatarios palestinos son extremadamente cuidadosos cuando se trata de criticar a los jefes de estado árabes o las políticas de los gobiernos árabes. Parecen temer que cualquier crítica a los líderes y gobiernos árabes empeorará las condiciones de los palestinos en el mundo árabe. También parecen temer perder el respaldo político árabe para el liderazgo palestino, especialmente cuando la administración estadounidense se prepara para anunciar su tan esperado plan para la paz en el Medio Oriente, también conocido como el «acuerdo del siglo».

Los líderes palestinos no parecen preocuparse por el sufrimiento de su pueblo a manos de los árabes. Sin embargo, estos mismos líderes son rápidos para condenar a Israel en casi todas las ocasiones y plataformas disponibles. Los líderes palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza están tan ocupados luchando entre sí (e Israel) que parecen haberse olvidado de los palestinos en los países árabes, que son asesinados, heridos y arrestados todos los días.

Fuente: Gatestone Institute

Khaled Abu Toameh, un periodista premiado residente en Jerusalén, es un becario de periodismo Shillman en el Instituto Gatestone.

El informe periódico del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Resolución 1701: algo revelador, aún en su mayor parte encubridor

Assaf Orion
Assaf Orion, The Institue for National Security Studies

InsS Insight No. 1154, 29 de marzo de 2019

El tema más destacado en el reciente informe del secretario general de la ONU sobre la implementación de la Resolución 1701 son los túneles de ataque de Hezbolá excavados desde el Líbano hacia Israel, expuestos y neutralizados durante la Operación Escudo del Norte de las FDI.

Los esfuerzos de Israel en este sentido, desde las acciones en el terreno hasta la actividad diplomática, expusieron dimensiones adicionales de la realidad desafiante en el sur del Líbano, en particular la coordinación de actividades de Hezbolá con el gobierno libanés y sus fuerzas armadas. A la luz de las evidentes restricciones a las operaciones de la FPNUL, así como a su eficacia y perspectivas, no existe una justificación para el tamaño de su fuerza actual, y sería aconsejable esforzarse por reducir su tamaño y reducir sus recursos. En el contexto de tendencias más amplias.

El informe periódico del secretario general de la ONU sobre la implementación de la Resolución 1701 desde finales de octubre de 2018 hasta la primera mitad de febrero de 2019 se publicará en breve. Primero en la agenda del informe está el tema de los túneles de Hezbollah, que fueron expuestos y neutralizados por las FDI durante la Operación Northern Shield entre el 4 de diciembre de 2018 y el 13 de enero de 2019. En su conclusión, el secretario general declara que «el incumplimiento de La Resolución 1701 aumenta el riesgo de tensiones y una posible escalada «, que «está sumamente preocupado por la existencia de túneles que cruzan la Línea Azul en violación de la Resolución 1701», y que «alienta a las Fuerzas Armadas Libanesas a emprender todo Investigaciones necesarias en el lado libanés con respecto a los túneles y para garantizar que ya no representen un riesgo para la seguridad.

Según el informe, las FDI anunciaron que descubrieron seis túneles, la FPNUL verificó la existencia de cinco túneles al sur de la Línea Azul y concluyeron que dos de ellos (cerca de Metulla y Zarit) efectivamente cruzaron la Línea Azul. La razón de la discrepancia: debido a los obstáculos y la «poca visibilidad dentro de los túneles», UNIFIL no pudo verificar los hallazgos de las IDF sobre los seis túneles dentro del territorio israelí. En el Líbano, la fuerza de la FPNUL encontró más que dificultades de visibilidad: el 24 de diciembre de 2018, las FDI vertieron concreto líquido en los túneles de Metulla, al sur de Kafr Kila. Dos días después, los observadores de la ONU percibieron un flujo de concreto de un gallinero (anteriormente una fábrica de concreto) en el pueblo, unos cien metros al norte de la Línea Azul. Docenas de activistas «vestidos de civil» y varios vehículos, así como policías y vehículos policiales, negaron el acceso a una patrulla de la FPNUL que intentó llegar al sitio. Un escuadrón de las fuerzas armadas libanesas en el sitio no intervino. El 29 de diciembre, la fuerza de la FPNUL informó que se estaba abriendo un túnel en la fábrica que cruzaba la Línea Azul en violación de la Resolución 1701. Las solicitudes insistentes de la FPNUL a las autoridades libanesas para que tomaran medidas inmediatas a este respecto quedaron sin respuesta, y el acceso de la FPNUL a El sitio sigue siendo prevenido por las Fuerzas Armadas Libanesas, a pesar de repetidas solicitudes, con el pretexto de que el sitio en cuestión es «propiedad privada». Un escuadrón de las fuerzas armadas libanesas en el sitio no intervino. El 29 de diciembre, la fuerza de la FPNUL informó que se estaba abriendo un túnel en la fábrica que cruzaba la Línea Azul en violación de la Resolución 1701. Las solicitudes insistentes de la FPNUL a las autoridades libanesas para que tomaran medidas inmediatas a este respecto quedaron sin respuesta, y el acceso de la FPNUL a El sitio sigue siendo prevenido por las Fuerzas Armadas Libanesas, a pesar de repetidas solicitudes, con el pretexto de que el sitio en cuestión es «propiedad privada». Un escuadrón de las fuerzas armadas libanesas en el sitio no intervino. El 29 de diciembre, la fuerza de la FPNUL informó que se estaba abriendo un túnel en la fábrica que cruzaba la Línea Azul en violación de la Resolución 1701. Las solicitudes insistentes de la FPNUL a las autoridades libanesas para que tomaran medidas inmediatas a este respecto quedaron sin respuesta, y el acceso de la FPNUL a El sitio sigue siendo prevenido por las Fuerzas Armadas Libanesas, a pesar de repetidas solicitudes, con el pretexto de que el sitio en cuestión es «propiedad privada».

Para cualquiera que haya monitoreado de cerca la realidad en el sur del Líbano desde 2006, el informe ofrece pocas novedades. Hezbolá mantiene la infraestructura militar prohibida y las operaciones continuas en todo el Líbano, incluso en el área bajo el mandato de la FPNUL. En su mayor parte, las operaciones se llevan a cabo en secreto bajo el disfraz de actividades civiles y están incrustadas en áreas pobladas. La FPNUL continúa sus misiones de rutina en el área (el informe menciona 14.386 operaciones militares mensuales, la mitad de las cuales son patrullas), sin hallazgos significativos. Coordina sus operaciones con las Fuerzas Armadas Libanesas, que a su vez coordinan con Hezbollah y realizan todos los esfuerzos para evitar que las fuerzas de las Naciones Unidas entren en contacto con infraestructuras y operaciones militares prohibidas y las expongan públicamente. Los activistas de Hezbolá vestidos de civil usan la fuerza para impedir la libre circulación de las tropas de la ONU, con bloqueos de carreteras, hostigamiento, amenazas y robo de equipos electrónicos; a su discreción, también recurren a la violencia, a veces letal, contra las fuerzas de la FPNUL. El acceso a sitios ilícitos, tanto en áreas pobladas como en «reservas naturales», es impedido por el gobierno libanés con los pretextos de «propiedad privada» y derechos individuales. Los países que contribuyen a la FPNUL han internalizado el mensaje disuasorio y sus fuerzas se cuidan de no arriesgarse a exponer y avergonzar a la organización. Tanto en las áreas pobladas como en las «reservas naturales», el gobierno libanés impide que se basen en los pretextos de «propiedad privada» y derechos individuales. Los países que contribuyen a la FPNUL han internalizado el mensaje disuasorio y sus fuerzas se cuidan de no arriesgarse a exponer y avergonzar a la organización. Tanto en las áreas pobladas como en las «reservas naturales», el gobierno libanés impide que se basen en los pretextos de «propiedad privada» y derechos individuales. Los países que contribuyen a la FPNUL han internalizado el mensaje disuasorio y sus fuerzas se cuidan de no arriesgarse a exponer y avergonzar a la organización.

Por su parte, Israel continúa sus importantes esfuerzos de inteligencia, algunos de los cuales están documentados en el informe como violaciones del espacio aéreo soberano del Líbano: alrededor de cien violaciones y más de 260 horas de vuelo por mes, la mayoría con UAV. Los hallazgos de inteligencia de Israel le permiten mejorar su preparación para la guerra, pero también reportar las violaciones de Hezbolá y libaneses a la comunidad internacional. En su mayor parte, los funcionarios de las Naciones Unidas tratan la información recibida de Israel como meras «acusaciones», y el informe actual señala de manera rutinaria que «las Naciones Unidas no están en posición de verificar estos informes de manera independiente». La Operación Northern Shield permitió a Israel, para el La primera vez, no solo para exponer la infraestructura de Hezbolá en su territorio, sino también para exponer una abertura a uno de los túneles en territorio libanés (a través de inundaciones).

Debido a la exposición flagrante de los hechos en el terreno, y debajo de él, el informe utiliza una redacción más precisa de lo habitual, definiendo los túneles como una violación y atribuyendo responsabilidad al gobierno libanés. El informe reconoce las declaraciones públicas de Nasrallah de que Hezbolá está en posesión de armas, incluidos misiles de precisión, que la ONU considera una violación de la soberanía del Líbano. El informe también transmite críticas relativamente duras al encubrimiento y la postergación del gobierno libanés en la investigación del incidente del 4 de agosto de 2018, cuando una patrulla de la FPNUL fue atacada cerca de Majdal Zoun por veinte activistas, algunos de los cuales estaban armados: no solo la versión. de las Fuerzas Armadas Libanesas contradicen los resultados de la investigación de la ONU, pero ocho meses después, el gobierno no ha encontrado a los perpetradores ni ha iniciado ningún proceso legal. También es evidente la demora del gobierno libanés en la investigación y el procesamiento de ataques anteriores a la FPNUL, algunos de los cuales fueron letales, cometidos en 2014, 2011, 2007 e incluso en 1980.

Sin embargo, a pesar de la inequívoca complicidad activa del gobierno libanés en ocultar las violaciones de Hezbolá de la Resolución 1701 en contra de su compromiso público y oficial con la resolución, las Naciones Unidas continúan apoyándose en este elemento tan tenue como el componente clave de una solución a largo plazo para el teatro. Retos de seguridad. Una vez más, hace un llamado al Presidente del Líbano para que cumpla con su obligación de promover un diálogo sobre la estrategia de seguridad nacional y una vez más alienta a los países contribuyentes a que sigan invirtiendo recursos para reforzar a las Fuerzas Armadas Libanesas y su marina, esfuerzos que principalmente permiten a la comunidad internacional Demostrar alguna acción sin mucho riesgo y con poca inversión.

Para Israel, hay varias implicaciones importantes de este informe. En términos de la Operación Northern Shield y la construcción del cerco fronterizo, la FPNUL nuevamente demostró su valor, como un amortiguador moderador que reduce los riesgos de fricción a lo largo de la Línea Azul; como un enlace efectivo entre las partes; y cuando se enfrentan a hechos concretos e irrefutables, como un importante reportero al Consejo de Seguridad. Israel debe pedir a las Naciones Unidas que completen la investigación de los túneles adicionales, descubran las aberturas de túneles en territorio libanés y refuten la afirmación infundada de «propiedad privada», un pretexto que trata de proporcionar inmunidad a las organizaciones terroristas que poseen infraestructura militar prohibida. Israel debe esforzarse por exponer recursos adicionales de Hezbollah mediante métodos similares de generación de pruebas y no solo con fotografías publicadas.

Ahora es indiscutible que a la FPNUL se le niega firmemente el acceso a la infraestructura y las operaciones de Hezbollah, y por lo tanto, no se obtiene ningún beneficio del extenso alcance de las actividades de la FPNUL o del importante despliegue de fuerzas requerido para ellas. La gran cantidad de misiones enumeradas en los informes de las Naciones Unidas sirve principalmente para crear una falsa impresión de «saturación del área» con las fuerzas de las Naciones Unidas que evitan aparentemente la actividad militar prohibida. De hecho, estos informes ayudan a ofuscar la gravedad de las violaciones constantes cometidas por Hezbolá y el gobierno libanés. Cuando estallen los combates, Israel se enfrentará a Hezbolá en un teatro saturado de fuerzas de las Naciones Unidas, lo que constituirá una grave limitación para el uso de la fuerza por parte de las FDI y un grave riesgo para las fuerzas de la ONU. Teniendo en cuenta estos dos hechos, Israel sería prudente tomar medidas para reducir significativamente el tamaño de la fuerza de la FPNUL, que actualmente cuenta con 10,315 soldados, y enfocar sus principales actividades a lo largo de la Línea Azul. Reducir el tamaño de las fuerzas de la FPNUL también es consistente con la tendencia de las Naciones Unidas de transferir algunas de las misiones de la FPNUL a la Armada y el Ejército del Líbano, donde todavía existe la expectativa de que el Líbano promoverá el despliegue de un «regimiento modelo» en el sur del Líbano.

El informe de la ONU cita las afirmaciones de Israel de que Hezbolá está armado por Irán, en el contexto de una enorme presión económica y política internacional, incluidas las sanciones de Estados Unidos a Irán y la declaración de Gran Bretaña de que Hezbolá es una organización terrorista. La FPNUL constituye una importante fuente de ingresos para el Líbano, tanto indirectamente, como resultado de los servicios que consumen las fuerzas de la FPNUL, y directamente, como resultado de los proyectos locales y el empleo de 576 trabajadores locales. Un recorte significativo en las fuerzas, la fuerza laboral y los presupuestos de UNIFIL aumentará la carga sobre Hezbollah y sobre la población que lo apoya, e intensificará las dificultades que ya enfrenta Hezbollah. Sería recomendable que Israel aliente tales cursos de acción e inste a otros países a adoptar la definición de Hezbollah como una organización terrorista.

Finalmente, los incidentes en el túnel demuestran claramente la tensión entre la realidad sobre el terreno y la política internacional que apoya a las Fuerzas Armadas Libanesas como fuente de esperanza para un estado libanés establecido. De hecho, las Fuerzas Armadas Libanesas participan activamente en la ocultación de las operaciones militares prohibidas de Hezbolá. Israel debe tomar medidas frente a los países contribuyentes, principalmente los Estados Unidos, para influir en la asistencia continua a las Fuerzas Armadas Libanesas, centrándose en misiones antiterroristas y de seguridad fronteriza (especialmente con respecto a Siria), pero también mientras hacer que la asistencia dependa de que el Líbano cumpla sus compromisos con las Resoluciones de las Naciones Unidas 1701, 1559 y otras.

Fuente: The Institue for National Security Studies

Assaf Orion es Investigador Senior, Director del programa sobre BDS y deslegitimación, Director del Programa Sobre China.